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¿Ofrecer pedazos de carne para triunfar?

¿Ofrecer pedazos de carne para triunfar?

¿Ofrecer pedazos de carne para triunfar?

Conocí a una jovencita que tenía un buen empleo, pero ella decidió renunciar a su trabajo y arriesgarse para perseguir su verdadero sueño. Deseaba ser cantante. Ahora mismo se enfrenta a un gran número de retos y no la tiene nada fácil, pero hoy está más cerca de cumplir sus sueños que el día de ayer. Si ya encontraste el ideal que le da sentido a tu vida, síguelo.

La Condesa de Pardo Bazán contó uno de los sueños del Conde, él se vio a sí mismo caminar en medio de un bosque muy frondoso y contemplaba el lugar cuando fue interrumpido por un disparo, un par de segundos después cayó una paloma a sus pies. Levantó al ave herida y la contempló un momento, mientras la miraba llegó el cazador y le pidió la paloma:

—He derribado esa paloma, y de acuerdo con la ley del bosque, me pertenece.

—Déjame salvarla, permite quedarme con ella, —dijo el Conde.

El cazador insistió en pedir su ave al Conde, pero este se empecinaba en querer salvar al animal.

—Cazador, pídeme lo que quieras a cambio de la paloma.

—Bien, te puedes quedar con el ave si me das un trozo de tu carne que pese tanto como la paloma.

—Por supuesto cazador, así será.

El cazador improvisó una balanza para medir el peso y tomó su cuchillo afilado para cortar un pedazo de carne del Conde. Cuando cortó el primer pedazo notó que la balanza informaba que faltaba más carne para compensar el valor de la paloma. El Conde lo invitó a cortar un pedazo más, y después del segundo corte el cazador notó que todavía faltaba más peso.

—Corta una vez más cazador. No temas. Lo hizo por tercera vez, pero la paloma seguía siendo más pesada. Entonces el Conde comprendió algo, y dijo:

—Cazador, ponme en la balanza, todo mi cuerpo y mi ser por peso.

En ese momento el Conde pesó más que la paloma. Uno no puede entregarse a un ideal sólo a medias, nadie debería esperar ser coronado con el éxito a cambio de un mediano esfuerzo. Para ganar necesitas darte íntegramente. Darte por completo. Si es necesario abandonar algo (como la chica de quien te comenté al inicio) para perseguir tu verdadero interés y triunfar, hazlo.