Ortorexia, más que una adicción a las ensaladas

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La alimentación puede ser la fuente de la salud, pero también de grandes problemas para el organismo. Así como hay personas enfermas por comer alimentos ricos en grasas y azúcares, también las hay por comer comida “saludable” en exceso.

Más allá de una adicción a las ensaladas, la ortorexia es un trastorno en el que la persona está obsesionada con comer únicamente alimentos considerados como “saludables”.

Estos sujetos desarrollan una fobia a las grasas, carbohidratos, azúcares y/o algún otro químico determinado, por lo que, sin la asesoría de un especialista se imponen un estricto régimen dietético.

Para cumplir con su dieta, los ortoréxicos planean sus comidas con varios días de anticipación. Cuando tienen que salir llevan consigo sus alimentos, así no se arriesgan a caer en la tentación y comer algo dañino.

Si la fuerza de voluntad del ortoréxico se doblega e ingiere alimentos “prohibidos” se siente culpable, por lo que se castiga endureciendo las normas de su dieta.

A diferencia de otros trastornos alimenticios, como la anorexia y la bulimia, en la ortorexia importa más la calidad de la comida que la cantidad que se ingiere.

Por si fuera poco, al enfocarse en consumir alimentos “sanos”, la persona priva a su cuerpo de ingerir nutrientes vitales, provocando una descompensación en su organismo.

 

Señales de alerta:

Existen algunas señales que te podrán indicar si existe un problema de ortorexia en tu familia:

  1. ¿Pasas más de tres horas al día pensando en tu dieta?
  2. ¿Planeas tus comidas con varios días de anticipación?
  3. ¿Consideras que el valor nutritivo de una comida es más importante que el placer que te aporta?
  4. ¿Ha disminuido la calidad de tu vida a medida que aumentaba la calidad de tu dieta?
  5. ¿Te has vuelto usted más estricto consigo mismo en este tiempo?
  6. ¿Ha mejorado tu autoestima alimentándose de forma sana?
  7. ¿Has renunciado a comer alimentos que le gustaban para comer alimentos “sanos”?
  8. ¿Tu dieta supone un problema a la hora de comer fuera, distanciándolo de tu familia y amigos?
  9. ¿Te sientes culpable cuando te salta tu régimen?
  10. ¿Te siente en paz contigo mismo y crees que todo está bajo control cuando come de forma sana?

 

Si alguien en tu familia o tú contesta afirmativamente a más de cuatro de estas preguntas es importante consultar a un especialista para tratar la obsesión por comer sanamente. Al tratarse de un trastorno obsesivo-compulsivo necesitarás el apoyo de un psiquiatra, además del nutriólogo que corrija el régimen alimenticio.