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"Oye mami, ¿cómo se hacen los bebés?" La mejor forma de responder

"Oye mami, ¿cómo se hacen los bebés?" La mejor forma de responder

"Oye mami, ¿cómo se hacen los bebés?" La mejor forma de responder

Llegan los momentos en que los pequeños comienzan a cuestionar el mundo y a preguntar cosas sencillas y elementales como "¿a dónde van las mariposas cuando llueve", desde luego siempre debes tener las respuestas, pero si no las sabes procura investigar. Debes estar preparado para cuando llegue la pregunta embarazosa: "Oye mami, ¿cómo se hacen los bebés?", lo más probable es que te pongas nerviosa, pero en lugar de eso busca encontrar la forma más idónea para que tu hijo entienda lo más básico de la reproducción humana.

¡Ten cuidado! Apresurarte a responder puede llevarte a cometer errores, pregúntale primero ¿cómo piensa él que nacen los bebés? Necesitas averiguar qué es lo que sabe tu hijo y qué es lo que quiere saber. En cierta ocasión un niñito le preguntó a su padre cómo nacían los bebés, el padre comenzó por lo más sencillo, le costó bastante trabajo, pero después de una larga y extensa explicación logró decirle todo lo referente a la sexualidad y a la reproducción humana, después de esto le preguntó a su pequeño si acaso tenía alguna duda, a lo que el pequeño contestó: "No, pero yo sólo quería saber si nacen con pelo o sin pelo".

Desde luego es mejor que le des la explicación a tus hijos antes de que le informen otros niños de su misma edad o peor, otros adultos o niños mayores. La pregunta de tu pequeño puede expresarse de distintas formas: ¿Cómo nacen los bebés?, ¿cómo llegan los bebés?, ¿de dónde vienen?, ¿quién los trae?, etc. Procura no avergonzarte, ni evadir la respuesta o decirle que es cosa de mayores y que se lo dirás más adelante.

Responde con la misma naturalidad con que te preguntó, pensar qué vas a decir te ayudará a afrontar el momento con naturalidad, es importante preservar su inocencia pero también es importante no subestimar su capacidad de comprensión. Adapta tus palabras a su edad y a su grado de madurez.

Trata el tema con delicadeza y claridad, no entres en tantos detalles, puedes ayudarte de un libro con ilustraciones para niños, no renuncies a ser tú quien resuelva las dudas de tu hijo o hija.

La historia de la semilla

Si tu niño es muy pequeño puedes decirle que Papá amó tanto a Mamá y como producto de ese amor puso una semilla en su vientre, al paso del tiempo esa semilla creció hasta convertirse en un niño. A veces el niño se conforma con esta respuesta, pero en ocasiones se pregunta dónde compró o consiguió Papá esas semillas o con qué herramientas las plantó, no se conforman con esa explicación. Los expertos recomiendan, si el niño hace preguntas, hay que contestarlas.

A los niños de 2 o 3 años de edad se les deben decir cosas como: "Mamá y Papá se aman tanto que naciste tú como producto de nuestro amor" o "mamá y papá se dieron un gran abrazo y comenzó a formarse un bebé". A los 4 o 5 años de edad puedes decirle que "durante el abrazo mamá y papá puso una semilla en el vientre de mamá". Los niños más grandes, como de 6 o 7 años, no creen en explicaciones poéticas, los expertos aseguran que a esta edad los niños ya están preparados para saber de sexualidad.

En conclusión, evita las historias erróneas y los cuentos de cigüeñas, no le enseñes conceptos erróneos a tus hijos, pero procura explicarle las cosas de acuerdo a su edad.

El lugar

Si te hace la pregunta en el supermercado o en frente de otros niños más pequeños, es mejor esperar a estar con él a solas. Busca un lugar tranquilo y piensa qué vas a decir y cómo lo harás.