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Un pequeño ejemplo para mejorar todo

Javier-GARRIDO-3Sabemos que no existe un libro o un manual exacto que pueda decirnos con exactitud cómo es que se vive la vida. (Algunos creerán que la Biblia y en su idea pues; no podemos decir que se equivocan) pero, también podemos decir que tenemos todos los libros y todos los manuales para la vida.

Aunque nosotros fluímos de otra manera: lo empírico.

De hecho en muchos de nuestros momentos durante la niñez sólo hacemos lo que hemos podido observar de algunos miembros de nuestra familia, y nos encontramos con sorpresas cuando convivimos con otros niños que hacen las cosas que hacemos, pero de manera diferente o inclusive nos exaltamos, al ver como los más intrépidos y libres hacen cosas que nosotros consideramos imposibles o prohibidas.

Durante la pubertad y la pre-adolescencia, nuestro cuerpo a veces es, y está, en otro mundo. Desconocemos y experimentamos además que; ignoramos y tememos preguntar mucho de lo que nos ocurre. No podemos ignorar las preguntas de: ¿Quiénes somos, qué somos, para qué vivimos, etc.? Y las respuestas no siempre llegan en el formato que las queremos o de la forma en que las esperábamos; así que muchas veces preferimos ignorar esas voces. Pero, la vida sigue y no se detiene por nosotros. Por sólo uno. La vida pone las respuestas en todo y de mil formas.

La vida no nos pregunta si queremos aprender. Ella solo enseña. Todos avanzamos inconscientes sin reparar del todo. En esos momentos del pasado; en esos momentos que nos definen. Los actos definen la actitud que tomamos y esas actitudes definen lo que somos ante los demás y ante nosotros mismos como un acto reflejo de nuestro entorno social.

Pero, ¿Dónde están las respuestas y Qué es lo que aceptamos como verdad?

Nosotros le damos el valor objetivo a esas dos cosas. Y le ponemos el índice de prioridad en nuestras mentes.

Todos conocemos personas que están viviendo su vida en un estado de inconsciencia a un grado que nos parece inaceptable. Eso es uno de los cánceres primordiales de las sociedades a nivel mundial. Las distancias entre esos grupos sociales y una manada de animales salvajes son muy pequeñas; todo se basa en el instinto, un instinto mal enfocado.

El ser humano como máximo depredador de sí mismo y de su sistema. Es la primicia en este tema. No existe una planeación sobre nada en su entorno, economía, alimentación, educación, etc.

Sabemos que en la inconsciencia nada va a cambiar para bien y menos para el bien común. La falta de unión es el eje primordial para mantener todo como hasta ahora y es bastante funcional para grupos selectos que obtienen grandes beneficios de ello. Nosotros en lo posible más conscientes debemos caminar para el otro rumbo que se plantea y ser ejemplo.

En México tenemos una de las constituciones políticas más humanas y cada que un candidato a la presidencia busca nuestros votos expone un plan nacional. ¿Cuántos nos acercamos a la disciplina diaria de enfocarnos en invertir nuestro tiempo en crecer? En saber y seguir las propuestas en los ámbitos que verdaderamente lo necesitamos. Compromiso social. Paso a pasito; la propuesta es la unidad y la disciplina. Pues la disciplina es el mejor guía que tenemos y es quien nos acerca de mejor manera a todo aquello que te planteas como objetivo; desde conquistar a la chica que te llama la atención en la escuela o el trabajo. Hasta poder conseguir el primer millón de pesos que nadie creía se podía conseguir.

Hay quienes piensan que nunca estamos totalmente preparados para las cosas de la vida pero créeme: Estamos preparados para todo. Siempre que mires a los momentos como grandes maestros y la vida misma como el gran aprendizaje.

Pequeños detalles sostienen grandes imperios. Pon atención a los detalles y vivirás la construcción de los imperios. Trabaja en los detalles y construirás los tuyos.

Allí los manuales para mejorar todo.

Francisco Javier Garrido Ruíz