Ping pong conyugal

¡Comparte en tus redes!

¿Has escuchado hablar del Ping pong conyugal? El consejero matrimonial David Seamands habla al respecto en su libro “Healing for Damaged Emotions” (Sanidad para Las Emociones Lastimadas), utiliza esta analogía para describir a una pareja de 15 años de matrimonio que un día fue a buscarlo en busca de consejos.

Tanto él como ella se habían vuelto expertos en el arte de los conflictos matrimoniales, habían logrado perfeccionar las técnicas de ataque y defensas verbales, tanto que estaban realizando una demostración de sus estrategias frente al experto. Uno decía “ping” y el otro contestaba “pong”. Ahí estaban los dos, acusándose uno al otro en un gran duelo de ping, pong, ping, pong…

Resulta que ella se había enamorado de un hombre trabajador, con gran seguridad, liderazgo y disciplina , pero tras 15 años de matrimonio había descubierto a un hombre holgazán, inseguro, indeciso e indisciplinado; él se había enamorado de una mujer hermosa, preocupada y detallista con su belleza y con una excelente capacidad de ordenar todo lo que tocaba, pero poco a poco fue descubriendo a una mujer despreocupada por su apariencia, tan descuidada que espantaba, encima de todo era completamente desordenada.

Ambos jugaban al Ping pong para reclamarse mutuamente y decirle al otro “¡págame lo que me debes!, me engañaste, no eres quien yo creía que eras. ¿Cómo calificarías tú la actitud de este matrimonio? ¿Tenían derecho a exigirle a su cónyuge algo que nunca se les prometió?

El especialista y consejero matrimonial Scott Stanley recomienda una sencilla estrategia para solucionar este tipo de conflictos, la táctica es descrita en el libro “Me casaría de Nuevo Contigo”, de Fernando Zabala, y está dividida en tres segmentos.

Grandes expectativas. Identifica tus grandes expectativas en el matrimonio, ¿qué soñabas al momento de casarte? ¿Cuáles eran tus más grandes sueños? ¿Se ha cumplido alguno de ellos? Si al leer estas preguntas sientes un poco de frustración es porque quizá muchos sueños no se están cumpliendo, identifica estos sueños.

Expectativas razonables. Identifica tus sueños razonables, ¿soñaste con un matrimonio libre de conflictos, con romance eterno y una pareja llena de virtudes? Bájate de tu nube, sembraste para cosechar desilusiones. Si por el contrario esperabas la dicha en medio de tristezas, intimidad a pesar del distanciamiento y buena comunicación aunque con momentos de silencio y además de ello te esfuerzas para mejorar la relación… ¡felicidades! Seguramente tienes expectativas realistas y seguramente se te cumplirán, pues simplemente son razonables.

Cambio de expectativas. Hay momentos en que debes cambiar tus expectativas, si son razonables pero no hay solución a un problema, quizá haya algo que impida que esas expectativas se cumplan. Para lograr que se cumplan debes realizar modificaciones a tu relación conyugal, quizá el cambio debe comenzar por ti. Si tienes expectativas razonables, cámbialas. Walter Trobisch dice: “La primera lección que se debe aprender en el amor es enterrar los sueños, porque se convierten en obstáculos para lograr la felicidad… El desafío que nos toca afrontar es el mismo, sea que estemos casados o solteros: Vivir una vida realizada a pesar de muchos sueños irrealizados”

Nótese que no te estamos diciendo que abandones tus sueños, sino que no te conviertas en una persona infeliz por aquellos sueños que no pudieron lograrse. Así que lo que sigue es hacer modificaciones y esforzarse por ser feliz.