¡Comparte en tus redes!

¿Poca disposición hacia el sexo o falta de deseo sexual?

Alessia Di Bari¿Alguna vez te has preguntado si hay una diferencia entre estas dos o para ti son pan con lo mismo? La realidad es que son distintitos. La disposición hacia el sexo es qué tantas ganas y qué tan dispuesta y abierta me siento para entablar una relación sexual con mi pareja, pero hay personas que sí me prenden y hacia las cuales sí siento atracción sexual.

La falta de deseo sexual es más general, puede tener bases orgánicas y en realidad, mi libido anda más bien baja con todo el mundo.

Esta diferenciación es importante, porque muchas veces, lo que ocurre es que más que no tener deseo, no tengo mucha disposición hacia este. Por supuesto no es un proceso consciente, pero es importante tenerlo en cuenta, para saber por dónde buscar… y ese lugar es: mi relación de pareja.

  • Enojo: en general no nos gusta tener encuentros sexuales si estamos enojados y/o nos peleamos constantemente con nuestra pareja. De hecho, el sexo se convierte en un arma que utilizamos para ganar una que otra batalla.

Si siente que por más que lo intentan, no logran llegar a acuerdos y tener una relación sin tanto pleito, pidan ayuda, vayan a terapia para desarrollar las herramientas que les están haciendo falta.

  • Sentirte controlado(a): es decir, todo el tiempo tu pareja está diciendo qué hacer y cómo hacerlo… puede ser de forma directa o indirecta (pasivo-agresiva). Si eres de los o las que aceptan tener un encuentro sexual “con tal de no pelear”, pero en realidad te estás sintiendo presionado(a) o exigido(a), el sexo se termina convirtiendo en una obligación nada placentera y por supuesto, tu libido se irá al suelo, junto con tus ganas de compartir un momento íntimo con tu pareja.
  • Nula y/o mala comunicación: este es un básico, para muchos de nosotros la comunicación en pareja –de pronto- se limita a platicar cómo te fue en el trabajo, qué hace falta comprar para despensa o –si tienen hijos- quién va por ellos a la escuela y cómo organizarse mejor… ¡falta reconectar con los que los unió en principio! Vuelva a platicar de todo aquello que admiran de su pareja, lo mucho que les gusta, sus sueños en la vida y por qué no, también de aquellas cosas que les duelen y avergüenzan.
  • Ya nada es como antes: por mucho que nos duela el físico también importa y la realidad es que –muchas veces- cuando conocimos a nuestra pareja estábamos más delgados, nos arreglábamos más, nos preocupaba nuestro físico. Con el tiempo y otra serie de variables, dejamos de darle importancia a esto y en ocasiones, sí puede ocurrir que nuestra pareja nos deje de resulta atractiva. Tip: hagan cosas distintas. Tal vez una vacaciones deportivas, ir a los rápidos, hacer senderismo ó simplemente ir a caminar al parque en vez de irse a cenar –como todos los fines de semana-. Algo que les ayude a sentirse mejor con ustedes mismos y que le aporte un extra a la relación.
  • Estrés: es importantísimo dedicarnos algo de tiempo a la semana para relajarnos, soltar las preocupaciones… sino, no tendremos cabeza ni energía para estar con nuestra pareja.

Si bien es común tener épocas, en una pareja estable, donde hay pocos encuentros sexuales, cuando esas semanas se convierten en meses y esos meses en años… te lo digo ya, tienen temas de pareja por resolver. ¿Mi consejo? ¡No dejes que se acumulen los temas! Si notas que están teniendo problemas, mejor tomar al toro por los cuernos y entrarle con todo y el miedo.

Alessia Di Bari