¡Comparte en tus redes!

El porno y sus cuestionables estereotipos

Alessia Di BariÚltimamente he visto mucho porno –¡Sí, a las mujeres también nos gusta la pornografía!– Y como todo, a algunas más que a otras y a cada una de algún tipo y estilo distinto… a mí, en lo personal, me gusta el que se ve real; ese donde los orgasmos son reales y los cuerpos naturales.

El fin de semana, mientras navegaba en búsqueda del video perfecto para mi noche romántica conmigo misma, me di cuenta que si bien yo creo que el porno tiene muchos beneficios –si lo tomamos como lo que es: puro entretenimiento–, también es cierto que puede traer consigo ciertos estereotipos que es importante cuestionar.

Por ejemplo, en general tiende a mostrar una sexualidad muy genitalizada; es decir, lo único que importa es la penetración y los genitales en sí mismos y mientras más grande el pene, mejor. No hay faje, no hay erotismo, no hay cachondeo pues. Si bien, también se siente bien -a veces- ir sólo a lo que nos truje, estaría bueno darnos el tiempo de disfrutar, de acariciar, de besar, de seducir más allá del tiempo que dura dura.

También, algo común es el standard de belleza, los cuerpos “perfectos” tanto de hombres como de mujeres… no porque salga ahí, significa que necesitas un cuerpo así para ser deseada(o) y/o atractiva(o) sexualmente ¡muchos menos para disfrutar! Lo real es que todos nuestros cuerpos –tengan la complexión que tengan– son aptos para sentir; la distribución de la grasa, al placer le vale sorbete.

Otra cosa que me llama la atención son las copiosas eyaculaciones masculinas ¡sale y sale de semen a borbotones y no termino de entender de dónde! Hombres, relájense, no es necesario sacar cantidades industriales de semen durante una eyaculación, eso no los vuelve más hombres ni significa que nos deseen más. Digo esto porque he tenido pacientes que llegan agobiados porque sientes que no producen suficiente semen y por lo tanto sienten que su desempeño deja mucho qué desear… no se azoten, una cosa no tiene que ver con la otra. Lo mismo pasa con el famoso squirting o eyaculación femenina; no tienes que tenerla para que tu sexualidad esté completa. Y si bien, en el caso de algunas mujeres sí sale una cantidad considerable de líquido, no aplica para todas y eso no es mejor ni peor, es una simple característica; algunas la tienen y otras no.

En fin, me gustaría que la siguiente vez que estés viendo porno, te des permiso de observarte ¿qué estoy sintiendo? ¿alguna vez he buscado esto mismo en la vida real? ¿qué tanto me dejo llevar por esto que veo? ¿estoy clara(o) con que es una industria de entretenimiento y que no pretende educar?

Yo estoy convencida que la pornografía no tiene nada de malo, siempre y cuando seamos consumidores consientes de lo que estamos viendo y lo tomemos como lo que es: ficción y entretenimiento –en más de un sentido–. A ti ¿qué es lo que más te gusta y/o disfrutas del porno?

Alessia Di Bari