Puedes perder peso y aliviar el dolor con un solo alimento

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Si quieres mejorar tu salud, pero quieres hacerlo naturalmente y sin usar complejos vitamínicos, sólo tienes que buscar en tu alacena aceite de oliva. Este producto es considerado oro líquido, pues tiene muchas propiedades que pueden beneficiar a tu organismo de diferentes maneras.

Para que te des una idea, de lo que puede hacer por ti, aquí tienes sólo algunos de los beneficios de consumir aceite de oliva.

  • Dolor: El aceite de oliva contiene una sustancia, llamada oleocantal, que se caracteriza por ser un potente antiinflamatorio; de aquí que se recomiende consumir este producto para reducir los dolores asociados con las articulaciones y los músculos.
  • Demencia. Al ser rico en antioxidantes y grasas monoinsaturadas, el aceite de oliva previene el deterioro mental, vinculado con diversas demencias, como el Alzheimer.
  • Circulación. Si tienes várices, o hay antecedentes de este padecimiento en tu familia, te recomendamos que consumas aceite de oliva, pues se ha comprobado que mejora la circulación del flujo sanguíneo y previene molestias al caminar.
  • Digestión. Este producto es ideal para combatir el estreñimiento, además de que mejora la absorción de nutrientes en el intestino. Por si fuera poco, el aceite de oliva reduce la secreción de ácido gástrico, por lo que ayuda a prevenir enfermedades gastrointestinales.
  • Cáncer. Como la mayoría de las grasas saludables, el aceite de oliva reduce el riesgo de padecer cáncer. Esto se debe a que contiene sustancias benéficas, como el ácido oleico, antioxidantes, flavonoides, polifenoles y escualeno.
  • Peso. Consumir aceite de oliva virgen puede ayudarte a bajar de peso, pues sus grasas insaturadas provocan saciedad y estimulan el metabolismo para que elimines esos kilos de más. Eso sí, debes consumirlo con moderación, pues tiene propiedades laxantes.
  • Sistema inmunológico. Para prevenir que te enfermes con facilidad, debes consumir regularmente aceite de oliva, pues sus nutrientes y antioxidantes fortalecen tu sistema inmunológico.

Recuerda que para recibir todos estos beneficios debes consumir el aceite de oliva sin cocinar, pues el calor provoca cambios en su estructura y pierde sus propiedades.