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Felipe Ángeles

¿Qué hacer cuando las cosas no son para mi?

Se acerca el fin de año, de un ciclo y de la oportunidad de crear sueños y objetivos, pero también esta época es cuando  muchos de nosotros se deprimen o viven una fuerte nostalgia por todo aquello que no se realizó y no salió como se tenía pensado... ¿Pero sabemos darle tiempo al tiempo?  Porque estamos acostumbrados a necear y querer las cosas en el momento que deseamos.

Pero sabías que cuando algo se niega en tu vida 3 veces es porque esa situación no nos corresponde en esta etapa de nuestra vida, ya que tal vez no estamos listos para vivir esa situación que pensamos; tal vez nos salga mal, no lo aprovechemos o simplemente no podamos sacarle provecho  y tal vez por aferrarnos dejamos pasar otras oportunidades que podrían dar mejores resultados que el plan que deseamos.

¿Cómo entender cuándo debo dejar de insistir?

El universo, la vida, Dios o el nombre que le gustes dar a la deidad en la que creas; siempre tiene un plan muy bien organizado para nosotros, con lecciones que entender. Tal vez las situaciones que deseas y no llegan a la realidad, es porque algo te falta aprender para lograrlo.

Las situaciones que se complican hay que dejar de insistir y utilizar ese tiempo que necesitamos en seguir nuestras corazonadas, aplicar para otras ofertas de trabajo o negocio, nunca detenernos por una sola opción en la vida; aunque tampoco se trata de tener muchas opciones abiertas, el máximo son 3, en las cuales puedes trabajar, crear y esperar.

Reconocer tus virtudes.

Muchos de nosotros estamos acostumbrados a pedir opinión o consejo a otros, realmente eso no es necesario, ya que nadie aprende en cabeza ajena y el chiste de la vida es equivocarse, reconocerlo y levantarse, ya que después de cada caída tendremos al menos aprendizaje y sabremos que tenemos las virtudes necesarias para lograr lo que si es para nosotros.

Sueña y crea.

Visualiza en el día a día y da por un hecho las situaciones y circunstancias que deseas vivir, pero tienen que ser reales y objetivas, nada de fantasías; pasos seguros y que sean progresivos y cada vez que logres una meta, celebra pero debes de visualizar el siguiente paso.

La lección es entender que siempre habrá algo mejor para nosotros y tenemos que aprender a decir adiós a lo que 3 veces se niegue.

Felipe Ángeles