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Qué hacer para que tu hijo sea un "Albert Einstein"

Qué hacer para que tu hijo sea un "Albert Einstein"

Qué hacer para que tu hijo sea un "Albert Einstein"

¿Qué hacer para que tu hijo sea un "Albert Einstein"? Nació en la ciudad de Ulm, cien kilómetros al este de Stuttgart, el 14 de marzo de 1879, se crió en el seno de una familia judía. El físico alemán obtuvo el premio Nobel de Física en 1921 y es considerado como el científico más conocido y popular del siglo XX.

En 1905 fue empleado de la Oficina de Patentes de Berna, en ese tiempo publicó su teoría de la relatividad especial. Como una consecuencia lógica de esa teoría dedujo la ecuación de la física más popular, la equivalencia masa-energía, E=mc², ese mismo año presentó otros trabajos sobre física estadística y la mecánica cuántica.

Los psicólogos han descubierto que lo que piensa una persona de sí misma está condicionado por lo que piense la persona más importante de su vida. Si la persona que es importante para ti te dice que eres inteligente, te sentirás inteligente. Este efecto es más fuerte con los niños, pues a esa edad las personas más importantes para ellos son sus padres.

En el libro "Who Was Albert Einstein", el escritor Jess Brallier escribió un anécdota que pondría a reflexionar a cualquier padre. Un día el padre del futuro científico le preguntó al director de la escuela sobre qué tipo de carrera universitaria sería buena para su hijo, el director le contestó que no tenía importancia, pues no había señas de que Albert pudiera tener éxito; en otra ocasión otro profesor calificó a Albert Einstein como un "perro perezoso"; y en una tercera ocasión la junta de la escuela se puso de acuerdo para expulsarlo de la escuela.

Por fortuna los profesores de esa escuela no eran las personas más importantes en la vida de Albert Einstein, la persona más importante en la vida del científico fue su madre, quien lo trató siempre como si fuera el niño más inteligente que había conocido. De este modo creció creyendo que era alguien brillante, a pesar de lo que pensaban sus profesores.

La confianza y ánimos que infundieron Pauline Koch (1858-1920) en su hijo fueron determinantes para que él se repusiera por encima de la opinión de los demás. Por eso es importante que nunca te burles de tu hijo, no le digas que es un tonto, ayuda a tu hijo a fortalecer su confianza, en este momento eres la persona más importante en su vida.