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¿Qué hago si mi hijo ya no quiere estudiar?

Qué hago si mi hijo ya no quiere estudiar

Qué hago si mi hijo ya no quiere estudiar

No es buena idea que alguien deje la escuela si apenas está estudiando la secundaria, hay muchas cosas que debe de aprender antes de lanzarse al mundo laboral. Además, no terminar la secundaria hará que su currículo no sea tan favorable.

Busca las causas

Lo primero que debes hacer es investigar el porqué de su decisión, puede ser que alguien le dijo que no es necesario estudiar para triunfar en la vida o le habló mal de la escuela y por eso lo influyeron a pensar que los estudios no sirven para nada, puede tratarse de problemas de aprendizaje o que es un alumno brillante y se la pasa aburrido en la escuela. Otra de las causas puede ser una decepción amorosa, los problemas emocionales en la vida de los adolescentes afectan mucho, a esa edad un rechazo puede significar que su mundo se venga abajo. O bien, podría estar siendo víctima de bullying, acoso o es probable que se deba a un embarazo no deseado.

¿Qué hacer?

Busca hablar con los maestros sobre la situación, ellos podrían ofrecer su apoyo durante las clases, involúcrate más en los intereses personales de tu hijo y celebra sus logros escolares.

Busca la opinión de un especialista que escuche los detalles de tu caso, esta persona puede ayudarte a crear un plan estratégico para convencer y trabajar con tu hijo para no dejar la escuela.

Otra estrategia que te puede ayudar cambiar a tu hijo de escuela, o bien busca actividades como un deporte o taller que lo distraiga de la presión y del estrés de las clases.

Puede ser que no esté estudiando lo que le gusta, verifica cuáles son las fortalezas de tu hijo, qué le gusta y para qué es bueno. Escúchalo, posiblemente no se trate de que no desee estudiar, quizá la razón es que quiera estudiar otra carrera.

La técnica del apoyo

"Ok, si no quieres estudiar te apoyamos en tu decisión". A veces, dependiendo cada caso, lo mejor es apoyarlo, permitirle dejar la escuela, pero que él mismo se solvente sus gastos, esto es para que aprenda a valorar sus privilegios. Acércate a tu hijo, sin desafiarlo y con actitud amorosa, y dile que puede regresar a la escuela cuando él lo desee. Quizá pierda un año escolar, pero habrá aprendido una buena lección. Tu hijo necesita que sigas creyendo en él, aunque se haya equivocado en algunas decisiones, ayúdalo a corregir y aprender de sus errores.