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¿Quién dijo que los sueños eran fáciles de cumplir?

Y para muestra un botón, justo ahora me encuentro atravesando por esta situación. Hace 3 años pensé que sería fácil lograrlo, ahora veo que es más difícil de lo que imaginé; justo por eso, ¡sólo lo imaginé!

Les cuento. Hace 8 meses que salí de la carrera de psicología, pensé que desde que tuviera un pie fuera de la escuela iba a ponerme a hacer “cosas” para comenzar a tener pacientes; me decía a mi misma, con los cursos que tengo “seguro la armo”. Pero cuál fue mi sorpresa (en verdad aún me sorprende) y es que a partir de que terminé la escuela, me he sentido dando vueltas sobre mi eje, no sé cómo hacerle para ir y hacer esas ideas que ya tenía planeadas desde el principio. Incluso las escribí todas y cada una de ellas, pero no he logrado concretarlas; ahí están bien, en el papel.

Es cierto, quizás hay personas que se les facilita más todo este tema, pero si tú eres como yo, o estás pasando por una situación parecida a la mía, no te preocupes, ahorita te paso algunos tips que a mi me están sirviendo.
Antes que cualquier cosa suceda es importante que te observes. Por ejemplo, en mi caso, cada vez que comienzo a sentir que no estoy haciendo nada, reviso si mi sensación es cierta o no. Ten paciencia. No quieras hacer las cosas sólo por hacerlas, mejor:

  1. Sé compasivo(a) contigo mismo(a):  este paso es crucial, es importante que no te trates mal en el proceso, ya que esto es algo que muchos hacemos y no nos damos cuenta que, al hacerlo, seguimos alimentando esa sensación y por lo tanto, la hacemos más grande.
  2. Pide apoyo: A veces, pensamos que podemos y tenemos que hacerlo solos y la verdad, es que no. Hay cosas que sí podemos y otras que simplemente nos cuestan mucho más trabajo. Lo mejor es que te des cuenta que hay personas a tu alrededor que les gustaría apoyarte ¡Date chance de recibirlo!
  3. Ve paso a pasito: Aquí se trata de ponerte metas a corto plazo y conforme vayas avanzando, te vas poniendo otras. Repito, algunas serán fáciles y otras quizás te tardarás un poco más; con mayor razón, cuando logres dar ese pasito que tanto te ha costado, reconócetelo pues esto te seguirá impulsando hacia los demás.
  4. No te des por vencido(a) a la primera: Este punto, para mi, es muy importante y es que, no sé si te ha pasado que “algo te sale mal” y ya no sigues intentándolo por el simple hecho que sientes que si lo vuelves a intentar perderás tiempo o no de plano, no saldrá lo que esperas. Cuando esto suceda, es aquí donde te pido que te preguntes: ¿Realmente las cosas "tendrían que "salir a la primera? Seguro tendrás que seguir intentando una y otra vez, como todos, es cosa de ensayo y error.

Espero que estos tips te sirvan tanto o más de lo que me sirven a mi. En cuanto pongas alguno en práctica, compárteme tu experiencia, me dará gusto saber de ti!

Gaby