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¿Quién es un Profesor Lucasiano? #CositasCuriosas

Una meta para gente demasiado ambiciosa #CositasCuriosas

Una meta para gente demasiado ambiciosa #CositasCuriosas. Universidad de Cambridge.

Los profesores lucasianos de la Universidad de Cambrigde, ¿quiénes son estos profesores? se trata de uno de los títulos académicos más prestigiosos del mundo. La Cátedra Lucasiana fue fundada en 1663 por el reverendo Henry Lucas, ex miembro de la Cámara de los Comunes en representación de la Universidad de Cambridge, de su nombre deriva el nombre "Lucasiano".

Es toda una tradición de la gente anglosajona contar entre sus herederos a las universidades, así lo demostró Henry Lucas, pues en su testamento, además de donar su dinero a la gente de escasos recursos, dejó su colección de 4 mil libros a la biblioteca de la Universidad, entre estos libros incluyó un ejemplar de Galileo Galilei. Además legó unas tierras, que de su utilidad se recogieron cien libras esterlinas anuales, lo cual fue usado para financiar una cátedra en matemática. Fue así que el puesto de Profesor Lucasiano se convirtió en uno de mucho prestigio.

Algunos de los personajes que han ocupado esta posición son de las personas más destacadas de la historia, por ejemplo Isaac Barrow, Isaac Newton, Paul Dirac y Stephen Hawkins han sido profesores lucasianos. Actualmente, el profesor Lucasiano de Cambrigde es el físico británico Michael Boris Green, y ha ocupado este puesto desde el 1 de noviembre del 2009.

El primer titular de la Cátedra Lucasiana fue el londinense Isaac Barrow, contaba con conocimientos teológicos, de física y de matemática acordes con el siglo XVII, nociones que empezaban a gestarse desde Copérnico, Giordano Bruno y Galileo. Barrow renunció en 1969 para dedicarse a la teología, fue entonces cuando se decidió nombrar a un joven de 26 años para ocupar el puesto, ¿su nombre? Isaac Newton, el muchacho ya había dado muestras de su talento con un trabajo inédito, en el que sentaba las bases del cálculo diferencial. Barrow leyó ese manuscrito y aseguró que Newton era un genio y que merecía heredar el puesto más elevado en la universidad británica.

Las contribuciones de Newton se publicaron en 1687, con tres volúmenes de Philosophiae Naturalis Principia Mathematica, donde establecía las leyes del movimiento y de la gravitación universal.