Razones para no darle refresco a tu hijo

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Los pediatras recomiendan a los padres no darle de tomar refresco a los hijos, pues son bebidas nada amigables con su nutrición y su desarrollo.

SABIDURÍA QUE AYUDA: Los expertos aseguran que un niño de 20 kilogramos de peso necesita beber cerca de 1.2 litros de agua al día, aumentando esa cantidad los días que más hace calor o cuando practica un deporte. El cuerpo de los niños es 80% agua, el de un adulto es 65% agua, por esa razón los niños requieren mayor hidratación. A nivel mundial, México es el tercer lugar en consumo de refresco, detrás de Argentina y Chile, según un estudio de la consultora Euromonitor. Los nutriólogos aconsejan a los padres enseñarle a sus hijos a tomar agua en lugar de refrescos o bebidas carbonatadas. Si sabes inculcar buenos hábitos alimenticios desde la infancia es probable que tus hijos sean saludables en la edad adulta.

El agua es indispensable para el cuerpo humano, ayuda a la digestión de los alimentos, evita el estreñimiento y es el mejor elemento para apagar la sed, el refresco no debería estar en la dieta de los niños (lo cierto es que tampoco los deberían consumir los adultos). A continuación algunas razones para no darle refresco a tu hijo.

1.- Enfermedades. Los refrescos y las bebidas azucaradas predisponen enfermedades relacionadas al alto consumo de azúcares.

2.- Mucha azúcar. Un refresco de cola de 600 mililitros tiene 63 gramos de azúcar (una cucharada tiene 6 gramos, que son 24 calorías), que son el proporcional a 10 o 12 cucharas de azúcar de 5.24 gramos cada una. Ya se habla de un consumo excesivo cuando se toman más de 330 mililitros de refresco al día.

3.- Niños violentos. Investigadores de la Universidad de Columbia, en Estado Unidos, analizaron los hábitos de 3 mil parejas (Madre e hijo) en 20 ciudades grandes de ese país. Las madres tenían que reportar cuántas porciones de refresco bebían sus hijos, después ellas tendrían que responder algunas preguntas relacionadas a su comportamiento. Los niños que consumieron cuatro porciones de refresco diariamente fueron dos veces más propensos a ser violentos y agresivos que los otros niños.

4.- Sobrepeso. El refresco favorece el sobrepeso y la obesidad infantil, que es un factor de riesgo para desarrollar otras enfermedades como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión y triglicéridos altos.

5.- Caries. El consumo de refrescos también perjudica la salud bucal de los pequeños, pues favorece la aparición de caries, debido a los azúcares que se degradan y se convierten en compuestos que aumentan la acidez de la cavidad bucal.

6.- Trastornos de sueño. Estas bebidas tienen grandes cantidades de cafeína, un elemento que afecta el sueño del niño, impidiendo un buen descanso y repercusiones al día siguiente, como bajo rendimiento escolar.

7.- Hiperactividad. Con el consumo de refrescos los niños se vuelven más inquietos, impulsivos, prestan poca atención y se distraen más rápido. El comportamiento de los niños mejora cuando se elimina el refresco de su dieta.