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Retinopatía del prematuro, la primera causa de ceguera

A ningún padre le gusta pensar que puede quedarse ciego, pero es importante que te tomes el tiempo de leer esta nota hasta el final. La información que te daremos puede cambiar el futuro de tu hijo.

Debes saber que, sin importar si tu bebé llega a término o nace antes de tiempo, debe ser sometido a un tamiz visual, en su cuarta semana de vida. Este examen a fondo permite conocer el estado de sus ojos y descartar algunos padecimientos severos.

Uno de estas enfermedades que requieren atención inmediata es la retinopatía del prematuro. Probablemente, nunca has oído hablar de ella, pero es la principal causa de ceguera en México.

retinaPara poder explicarte exactamente en qué consiste la retinopatía del prematuro acudimos a la oftalmóloga pediatra Naira Pereyra, quien se ha especializado en la detección y tratamiento de este padecimiento.

Comencemos por decir que la retina es un tejido nervioso ubicado en la parte de atrás del ojo. Es la encargada de captar los estímulos visuales y enviarlos al cerebro a través del nervio óptico.

La retina de los bebés de término está completamente vascularizada; es decir, que tiene suficientes venas para llevar sangre y oxígeno a toda la zona.

Cuando un niño nace de forma prematura se interrumpe el desarrollo de su retina, por lo que los vasos sanguíneos no cubren este tejido ocular. Obviamente, mientras más prematuros sea el bebé, menos vasos sanguíneos tendrá.

Mientras el bebé esté conectado a una fuente de oxígenos, continuarán los cambios metabólicos en el ojo. Al disminuir la fuente de oxígeno, los vasos sanguíneos de la retina comienzan a protestar y reclamar la presencia del gas.

En ese momento, la parte de la retina que no tiene vasos sanguíneos produce una sustancia que provoca que crezcan las tan deseadas venas, pero lo hacen de forma desordenada y tienen una apariencia tortuosa.

En vez de crecer a lo largo de la retina, crecen en el centro de ésta y jalan consigo la retina, provocando que se desprenda.

De acuerdo con Pereyra, el desprendimiento de retina es extremadamente difícil de manejar y si no se atiende en sus primeras etapas causa ceguera. De ahí la importancia de que un oftalmólogo revise a tu pequeño al mes de vida, y si es prematuro, debe repetir la revisión cada dos semanas.

La retinopatía del prematuro debe atenderse cuando comienzan a aparecer los vasos sanguíneos tortuosos. El procedimiento es realmente sencillo, seguro y se hace con láser. El médico deberá destruir el área de la retina avascular (sin vasos sanguíneos), pero no te preocupes, se trata de la retina periférica, un área del ojo que no necesitamos. ¡Tu hijo podrá seguir viendo!

 

Como puedes ver, la ceguera por esta enfermedad es completamente prevenible. La mayoría de la gente (incluidos médicos) ignora las revisiones oftalmológicas a las que debe ser sometido un bebé prematuro, por lo que te pedimos que compartas esta información con todos tus amigos y familiares.

Para completar la información, te proporcionamos unos datos que nos dio la doctora Naira Pereyra sobre la retinopatía del prematuro:

En los países desarrollado, el riesgo de que un niño se quede ciego por esta enfermedad es de 8 entre mil.

En los países en desarrollo, entre los que se encuentra México, ese riesgo llega a 60 entre mil.

Tampoco queremos que te preocupes y pienses que, por ser prematuro, tu hijo será ciego. En realidad, sólo 10% de los niños que nacen antes de tiempo tienen riesgo de desarrollar retinopatía severa. Además, sólo 5% de los que no reciben tratamiento podrían tener ceguera.

¿Qué prematuros hay que revisar?

  • Niños que hayan pesado 1,700 gramos o menos
  • 34 semanas de gestación o menos
  • Complicaciones neonatales durante sus primeras semanas de vida (aunque hayan pesado más o hayan nacido con más semanas)

Factores de riesgo

Por último, queremos recordarte que, para detectar y controlar la retinopatía del prematuro, no es suficiente una revisión. Es necesario practicar una cada dos semanas, después del primer mes de vida. Cumplir con ello puede hacer la diferencia entre que un bebé se quede ciego o no.