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¿Sabes cómo cuidar los dientes de tu cachorro?

dientes_cachorro¿Acaso existe algo más adorable que un cachorro? Esas pequeñas bolas de pelos son tan tiernas que sientes la necesidad de abrazarlos todo el tiempo. Puedes pasar horas viéndolos jugar y correr de un lado a otro.

Seguramente, te has dado cuenta que, llegados a determinada edad, los perros se llevan todo a la boca. Mastican zapatos, calcetines, juguetes y hasta la pared. Y aunque a los canes les gusta morder cosas, cuando son pequeños lo hacen porque están cambiando de dientes.

Al igual que los bebés, los cachorros nacen sin dientes. Es hasta la cuarta semana de vida cuando comienzan a aparecer los llamados dientes de leche. Y sí, al igual que los niños, los perros deben cambiar piezas dentales.

Aunque la edad en la que inicia el cambio de dentición varía de un cachorro a otro, para los ocho meses ya debe a haber concluido el proceso. De no ser así, será necesario que se le extraigan los dientes de leche pues favorecen la aparición de enfermedades periodontales.

Es importante que vigiles las cosas con las que juega tu perro, sobre todo mientras cambia de dientes, pues muchos de ellas pueden afectar su salud. Debes mantenerlo alejado de los objetos de madera y huesos, pues tienden a astillarse y pueden lastimarle las encías o el paladar, además de que pueden perforarle el estómago o el intestino.

Tampoco permitas que muerda piedras u objetos demasiado duros, pues se desgastará los dientes definitivos que ya tenga. De hecho, es mejor que le des los productos que se han

Para evitar que se lastime, te sugerimos que le des premios. Seguramente los conoces. Son golosinas para perros que, además de estimular la dentición, previenen la aparición de la placa dentobacteriana.

Eso sí, el hecho de que le des premios no significa que debas olvidarte de su higiene dental. Aunque casi nadie lo hace, debes lavarle los dientes a tu perro, y debes comenzar cuando él aún es un cachorro.

Por supuesto, al principio no le gustará la idea de que le metas un cepillo a la boca, por lo que las primeras veces deberás hacerlo con un dedo.

Como puedes ver, tener un perro es una gran responsabilidad, pero también una fuente de muchas alegrías.