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Sé persuasivo y consigue ese aumento de sueldo

P_JEAN_Nueva--Oiga jefecito, disculpe la molestia pero pues… este… es de que quería ver si usté podía pasar a echarme la mano con lo que viene siendo pues… este… un aumento de sueldo, ¿no? Mire, lo que pasa a pasar es que la escuela de mis hijos está cada vez más cara, mi esposa está esperando otro chilpayate y ahora con el doble no circula pues me tengo que venir al trabajo en Uber y me está saliendo re caro. Entonces pues… este… quisiera ver si fuese posible lo que le digo del aumento de sueldo. Hoy por mí, mañana por usté.

Palabras más palabras menos, esta es una figura muy cotizada por quienes aspiran a un aumento de sueldo. Es el recurso de quien cree que la empresa donde trabaja debería fungir también como fundación y dedicarse a amparar a sus empleados; o de quien cree que su jefe es una figura paterna a quien recurrir en tiempos de escasez o de dificultad. Pero hay todavía una peor, chécate “nomás”.

-Disculpe jefe, como usté sabe, llevo ya laborando dos años para esta empresa y considero que durante todo este tiempo he hecho mi mejor esfuerzo, he dado el 100% de mi capacidad y he realizado un buen trabajo. Por lo mismo quisiera pedirle un aumento de sueldo pues creo que me lo merezco. No sé usté que piense…

#Terror

Esta es la figura preferida de quien supone que un aumento de sueldo es una especie de bonificación, de propina, un premio por hacer el trabajo que a uno le corresponde.

Hmmmmm…

Ambas son maneras terribles de pedir un aumento de sueldo. En el primer caso porque no es responsabilidad de la empresa ni de tu jefe resolver tus problemas económicos. En el segundo caso porque ¡ya te pagaron por ese trabajo! Es decir, cuando te contrataron ellos estaban esperando precisamente ESO, que dieras el 100% de tu capacidad y realizaras una buena labor, ¿cierto? Y te ofrecieron un sueldo acorde a lo que esperaban de ti, ¿estamos de acuerdo? ¡Entonces no puedes llegar a regodearte por haber hecho lo que se esperaba de ti como pretexto para pedir un incremento en tu sueldo.

Entonces Pam, ¿qué es lo que sí debo hacer para ganar más?

La respuesta es fácil: APORTAR MÁS. Pero déjame planteártelo por pasos. Aquí te presento algunas ideas que ayudan y que te servirán como brújula en la gran búsqueda del tesoro prometido.

  1. Primero que nada sé sincero contigo mismo y pregúntate: ¿he hecho un buen trabajo?, ¿he dado al menos lo que se esperaba de mí?, ¿he ayudado a la organización a crecer?, ¿soy verdaderamente un aliado para mis jefes, pueden confiar en mí?, ¿agrego valor al equipo o a la empresa? Si tu respuesta es positiva, entonces vamos por buen camino. Si no, entonces aplícate a tu chamba, lúcete y después hablamos.
  1. La siguiente pregunta que debes plantearte es: ¿la empresa en la que trabajo está en un momento idóneo para pagarme más?, ¿es viable y realista lo que voy a pedir? Si la compañía está pasando por momentos difíciles entonces “hold your horses!” o lo que es lo mismo “aguanta vara”. No es el momento. Primero ayuda a la organización a salir del hoyo con tu trabajo y esfuerzo, ten cuidado con el Recuerda que la suerte es solamente aquello que ocurre cuando se reúnen la preparación y la oportunidad. Tú podrás estar preparado para el siguiente paso, pero en este momento no se presentará esa oportunidad, ten paciencia (ya sé, yo también alucino esta palabra, pero es TAN necesaria).
  1. Ahora, supongamos que los planetas y los astros se alinearon y tanto el punto 1 como el 2 son favorables, entonces viene la pregunta del millón: ¿qué plus o valor agregado puedo dar para ayudar a la organización a mejorar? Es decir, ¿qué extra estoy dispuesto a dar que justifique una retribución mayor? Ya sea una idea maravillosa, un proyecto, una solución… algo que requiera de ti una mayor inversión de tiempo o esfuerzo. ¿Te fijas? En ese caso, si tú vas a invertir un extra, la empresa podría considerar invertir más en ti.
  1. ¿Ya tienes esa idea clara? ¡Perfecto! Pide una cita con tu jefe directo primero, no te lo brinques. Vuélvelo tu aliado y emociónalo con esa maravillosa solución, hazle ver de qué manera él mismo saldrá beneficiado y cómo podrá lucirse a partir de lo que planteas. Asegúrate de dejar bien claro de qué forma TÚ eres imprescindible para esa operación. Cuéntale el “que” pero guárdate los detalles del “cómo”. Si logras entusiasmarlo, es momento de plantearle de forma clara que, puesto que este proyecto requerirá más de ti, quisieras un incremento en tu salario. Verás como, al estar justificado y sonar lógico, te costará menos trabajo pedirlo. ¿Sabes por qué? ¡Porque no estás pidiendo nada! De hecho, lo que estás haciendo es OFRECER. Y ante una buena oferta, el intercambio es inminente. Este punto consiste básicamente en cambiarte el chip, repite 11 veces este mantra: NO PIDAS, OFRECE.
  2. Otro aspecto muy recomendable es llevar algunas alternativas pues quizá no estén en la posibilidad de darte un aumento de sueldo como tal, pero podrían bonificarte de otra manera como, por ejemplo, un aumento en tus prestaciones, algún curso de capacitación que te interese, ¡hasta una maestría o doctorado! Así que llévate ese As bajo la manga y si te dicen “no” al aumento, les ofreces otra posibilidad que realmente sientas que haría valer ese trabajo extra.

Así que, con estos 5 puntos estás más cerca del tesoro que tanto buscas. No es infalible, por supuesto, pero es una manera persuasiva y mucho más asertiva de lograr lo que quieres. Además, el ser propositivo y proactivo, te hará quedar como alguien verdaderamente comprometido y, ¿sabes qué?, el compromiso sincero es uno de los valores que más escasean hoy, así que te volverás invaluable.

¡Hasta el próximo viernes mis chulos y preciosos Godínez del mundo empresarial!

POOOOOOR CIERTO, mañana sábado 7 de mayo a las 11:45am estaré en Expo Ser en el WTC con mi plática: EL CUERPO HABLA. ¿Sabes lo que el cuerpo dice cuándo la boca calla? Descúbrelo conmigo. Por allá nos vemos. No olvides pasar a saludar y, cuando lo hagas, dime que eres asiduo lector de ideasqueayudan.com para identificarte.

Pamela Jean Zetina