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¿Se vale salvarse solo?

"Tener fe es: ensayar en el presente el futuro."

Jorge Luis Borges

Javier GarridoCuando hablamos de la “gente”, concepto que me parece bastante bivalente (sobretodo de forma personal), muy a flor de piel puedo experimentar aun, el enojo que solía tener en una etapa adolescente. Bastante sencillo de explicar tal balanza en un par de enunciados.

México es un país de hombres y mujeres trabajadores.

¡Estoy orgulloso de mi gente!

Javier Duarte y los que se quejan de la pobreza sin practicar soluciones.

Sin poder encontrar eufemismos puedo decir: ¡Son Cagantes!

Y no hablo solo de quien es más productivo para una sociedad de consumo y capitalismo; hablo de aquellos que sucumben más a los vicios y la comodidad que al arduo trabajo de las virtudes.

Ya no es momento de alimentar esta fuerza negativa y desgastante; Ésta queja vacía.

La crítica es importante pero tiene una temporalidad de poder y se rompe en el momento en que empezamos a trabajar por mejorar aquello que es el punto de la crítica.

Sabemos de los altos niveles de decadencia en que la seguridad, la salud, la educación, la economía, etc., etc. Se encuentran cada día. Pero el punto ya no es la observancia, ni la señalización. Porque; voy a decirnos un secreto. Todos esos sectores sociales mencionados y que se encuentran en decadencia:

“Somos Nosotros”

Nosotros somos los médicos, los policías, los alumnos, los profesores, los padres o los hijos.

Somos la crítica, el freno y la decadencia.

Inconscientes de que somos bestias medianas. Creemos que somos las bestias grandes que se comen a las pequeñas y no por hambre o por instinto de sobrevivencia; Hay quienes piensan que por poder. Pero en realidad es por temor.

Cuando llegamos a la aceptación de lo que somos, sólo entonces podemos cambiar y caminar hacia lo que queremos ser. Encontramos el punto de enfoque y los puntos de importancia en nuestra existencia. Hay los muchos que se deprimen al abrir los ojos de la conciencia y ver esta realidad. Allí es donde aún convivo con ese sentimiento adolescente.

“Cambiar el mundo” aun creo en ello.

Solo me he cambiado la metodología y sin duda la madures espiritual.

Hoy respeto la decadencia y tomo mi distancia; ese es el mejor consejo que puedo dar a cada lector. Respeto y distancia ante las gentes que vibran negativo, ante las gentes verdaderamente nocivas. A veces silencio y sonrisas, otras veces grito y ataque.

Respeto y distancia ante ejemplos tan sencillos de la falta de una lógica común. ¿A qué hago referencia?

¿Recuerdan?

Cuando mamá decía diles que no estoy. Pero, siempre te decía que no debías mentir.

¿Recuerdan?

Cuando adultos con cigarro o cerveza en mano se acercaban a ti para decirte: «esto te hace daño, nunca lo vayas a hacer.»

Aun lo veo cuando hablan de la diabetes, dando tragos directos del envase de una Coca-Cola  de 3 litros, o quejándose del presidente Enrique Peña Nieto y votando por el PRI. (#EstadodeMéxico)

¿Qué validez puede tener nuestra queja?

¿Cuándo crear hábitos más sanos como sociedad, no es más importante que seguir siendo parte del problema?

La participación ciudadana y el compromiso familiar resultan ser al final del análisis, los puntos más importantes a tomar en cuenta al momento de actuar en cualquiera de los ámbitos; pero lo más importante es recordar que todo verdadero cambio va a comenzar en nosotros.

El punto es el empoderamiento real y la nutrición del ser; sin ello no hay avance; Sin ello solo son ilusiones momentáneas.

Los resultados importantes no ocurren en días; los reales y trascendentales tienen un trabajo de años constantes con base en el arte y la ciencia en la que se ha involucrado toda la humanidad.

Los relojes sirven para recordarnos que el tiempo sigue avanzando y a partir del momento en el que los mensajes de lucidez nos llegan, trazamos una trayectoria hacia la victoria o la decadencia.

Pero, ¿qué pasa con aquellos que no quieren hacer el esfuerzo? Aquellos que en verdad creen que el camino que la disciplina no es el camino. Los que no actúan en pos de una mejora colectiva y piensan en la mejora individual o los que desde mi perspectiva son los peores; aquellos que aceptan el fracaso mucho antes de intentar.

Es acaso que ¿se vale salvarse solo?

Francisco Javier Garrido Ruíz