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¿Qué tan bien cuidas los ojos y orejas de tu perro?

orejas_perroAunque es importante bañar y cepillar a tu perro con frecuencia, sus ojos y orejas son un tema aparte. Estas partes del cuerpo requieren cuidados especiales para prevenir enfermedades que acaben con los sentidos del oído y la vista de tu mejor amigo.

Comenzaremos por las orejas. Recuerda que son las encargadas de proteger su canal auditivo de cualquier infección, por lo que debes limpiarlas semanalmente.  Esto te permitirá prevenir y/o detectar cualquier problema en los oídos de tu perro.

Para limpiar correctamente sus orejas debes usar una gasa limpia, y jamás hisopos. Recuerda que los oídos de tu mejor amigo son tan sensibles como los tuyos, por lo que no debes emplear artículos que puedan dañarlos.

El procedimiento es muy sencillo:

  1. Enrola la gasa alrededor de tu dedo o de algunas tijeras con punta redondeada.
  2. Con la gasa limpia la cara interna de la oreja e introdúcelo un poco el agujero sin profundizar para no lastimarle el oído interno.
  3. Este sencillo proceso te permitirá eliminar restos de cera o suciedad de la superficie y el oído externo.

Para reducir el riesgo de infecciones o alergias, debes tener cuidado de que no entre agua y jabón en las orejas de tu perro, cuando lo bañes. Recuerda secarlas perfectamente con la toalla y la secadora (no apliques calor directamente en el conducto auditivo), y si tu perro tiene orejas caídas, sujétaselas con una liga para cabello. Es importante que no retenga humedad.

Si notas que tu angelito se rasca mucho las orejas, sacúdela cabeza o tiene mucha cera, debes llevarlo de inmediato al veterinario, pues podría tener una infección. Evita usar remedios caseros, pues podrías empeorar el problema.

Ojos

Al igual que los seres humanos, los perros producen lagañas, por lo que debes limpiar sus ojos cada mañana. Si no lo haces, favorecerás el que las acumule y desarrolle alguna infección. Para hacerlo, sólo necesitarás una gasa.

Si la lagaña es normal, debes emplear una gasa seca, pasándola exclusivamente por el borde o lado interno del ojo.

En caso de la lagaña esté dura, puedes humedecer la gasa con agua tibia. Esto la reblandecerá y permitirá que la quites sin lastimar a tu perro.

Si notas que las lagañas son verdes y sus ojos están rojos, debes llevar a tu perro con el veterinario, pues podría tener conjuntivitis.

No olvides proteger sus ojos durante el baño y procura recortarle el pelo para que éste no entre en sus ojos.

Estos simples consejos, te ayudarán a mantener sano a tu mejor amigo.

 

Si sufres a la hora de bañar a tu perro, haz click aquí para descubrir algunos trucos útiles.