¡Comparte en tus redes!

TDAH ¿Qué es y cómo lo detecto?

El mundo en la actualidad nos absorbe en demasía. El trabajo, el tráfico, las tareas en casa, las responsabilidades tanto en la oficina como en el hogar, etc. Y si me pongo a enlistar no terminaría jamás.

Son mil y una las obligaciones que como padres se tienen. Solemos en ocasiones perdemos de vista a lo más importante: nuestros hijos.

Se cree que al darles todo lo material, se está fungiendo como los mejores padres del mundo. ¡Pero no! , en momentos por ser work alcoholics descuidamos los  instantes  especiales, inclusive de  crecimiento tanto escolar como personal.

deficit-1024x683

En México el TDAH (Trastorno de Déficit de  Atención e Hiperactividad), es uno de los problemas más  comunes entre los niños. En la actualidad uno de cada 10 mil niños  presenta este trastorno, según datos de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM. Por cada dos niños, una niña padece TDAH.

¿Qué es el TDAH?

Es un síndrome neurobiológico que afecta el desarrollo y la calidad de vida de la persona que lo padece. Más aún cuando no es detectado a tiempo, tiene tres principales síntomas.

  • Falta de atención
  • Hiperactividad
  • Impulsividad

Hiperactividad: Es uno de los síntomas más fáciles de reconocer. Deben de estar en constante movimiento, hablan en exceso, tiene dificultades para relajarse, etc.

Impulsividad: Suele ser el factor menos frecuente. La persona es muy impaciente, interrumpe constantemente, no piensa antes de actuar, etc.

¿Cómo me puedo dar cuenta si mi hijo tiene TDAH?

Como bien sabemos los niños hoy en día tienen más pila que nunca. Pero existe una gran diferencia entre tener mucha energía y tener TDAH.

Algunas de las actitudes que pueden  ser foco de alerta para que pongas mayor atención a tu hijo son:

  • No se concentra / no puede estar quieto nunca
  • Se distrae fácilmente
  • Tiene que tener la atención constante de un adulto
  • Se le deben de recordar sus obligaciones más de una vez (lavarse los dientes, hacer la tarea, bañarse, etc)
  • Nunca termina una actividad
  • No respeta reglas

Estas son algunas de las actitudes que toman los niños con este padecimiento. Existen tratamientos tanto psicosociales como farmacológicos que se deben de apegar totalmente a las necesidades de cada niño. Como bien sabemos cada cabeza es un mundo, y cada cuerpo tiene necesidades diferentes.

¿Cómo lo puedo ayudar?

En casa puedes ayudarlo mediante algunos ejercicios. Además de pasar un rato con tu pequeño, vas a ir ayudando poco a poco a que canalice toda su energía en algo óptimo.

  • Armar rompecabezas
  • Lectura de cuentos
  • Agrupar/ separar elementos (color, tamaño ,forma)
  • Laberintos
  • Colorear sin espacios
  • Inteligencia espacial (colorear figuras abstractas, letras o números)
  • Introducir varios objetos en una caja y hacer que memorice el orden
  • Representar una pequeña obra de teatro (le ayudará a memorizar los parlamentos, así como representar varios personajes)
  • Se recomienda tener especial cuidado en el uso de internet, videojuegos y la televisión. El exceso de publicidad e imágenes dinámicas y violentas pueden causar alteración. Por otro lado existen los tratamientos farmacológicos.

Los medicamentos para el TDAH actúan sobre las funciones de dos sustancias que son imprescindibles para el cerebro: la dopamina y la noradrenalina.

Estos compuestos son de vital importancia, ya que sin ellos no se podrían transmitir los mensajes entre neuronas, y  como consecuencia el cuerpo no podría ejecutar tareas tales como: el movimiento, la atención, el aprendizaje y la activación.

Al ser el cuerpo una máquina que está perfectamente sincronizada, si no se tiene algunos de estos dos compuestos el mismo empieza a funcionar de acuerdo a sus necesidades, detonando algunas de los síntomas que ya mencione.

Cuando sometemos a nuestro cuerpo a ciertos químicos que producirán una sustancia, o en este caso aumentaran el tamaño de algunas partes del cerebro, para que su funcionalidad se regule, es normal que se presenten alteraciones o efectos secundarios en el cuerpo de quien los consume.

Mencionaré algunos:

  • Nerviosismo
  • Pérdida del apetito
  • Dolor abdominal
  • Aumento de la frecuencia cardiaca y la presión arterial
  • Insomnio
  • Náuseas y vómitos.
  • Factores que lo desencadenan

El TDAH puede originarse por diferentes factores como lo son los hereditarios, bajo peso al momento de nacer o parto prematuro.  El 80% de los casos se deriva del consumo de sustancias nocivas para la salud en la etapa del embarazo como son la nicotina, el alcohol o los estupefacientes.

Otro factor que de igual manera es riesgoso, aunque en menor cantidad es la ingesta excesiva de gluten. Esta proteína vegetal se concentra en cualquier producto procesado como son los cubos de caldo, hamburguesas, snacks infantiles y productos con conservadores.

Vida Adulta

Si el déficit de atención no se llega a controlar de manera oportuna en la infancia esté problema puede llegar a la edad adulta. Es aquí donde la persona desarrolla una serie de dificultades al momento de relacionarse con sus semejantes.

Algunas de las actitudes que suelen ser constantes en adultos son:

  • Disminución del conocimiento académico y profesional
  • Dificultades en el desarrollo social y emocional (amigos poco estables, relaciones poco duraderas)
  • Comportamientos conflictivos
  • Adicción a sustancias tóxicas
  • Síntomas depresivos
  • Bipolaridad

Podemos concluir que el TDAH es un déficit que tiene tratamiento más no es curable. Se recomienda a los padres estar atentos al comportamiento de sus hijos. Saber cómo van en la escuela, inscribirlos en clases como teatro, natación, fútbol, etc. Esto les ayudará a canalizar toda su energía, al mismo tiempo que emplean su fuerza e imaginación en algo bueno tanto para su cuerpo como para su mente.

Es imprescindible saber con que amigos se relacionan e ir creando y fortaleciendo poco a poco ese lazo de confianza y amistad.

Si detectan alguno de estos síntomas no duden en llevarlo con un especialista para que así de manera oportuna, se ponga bajo disposición médica, se le dé el tratamiento  que necesita de manera rápida, y así se vayan viendo gradualmente las mejorías, reduciendo consecuencias futuras.

La familia, la salud y la  estabilidad tanto emocional como física deben de estar en un constante equilibrio para lograr el control de este padecimiento.

Toma en cuenta esta idea que ayuda. ¡Cuídate y cuida a los tuyos!.

Notas relacionadas

Estas señales te dirán si tu hijo tiene déficit de atención. Aquí.
Manías: Se las puedes heredar a tus hijos. Aquí.
Escucha activa, método de crianza para tener hijos seguros de sí. Aquí.