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¿Te domina el estrés?

Por finMaría Eugenia Ibarzábal salgo del despacho, ha habido mucho trabajo y el jefe siempre pide más, mi esposo ya me está esperando para salir un rato con los niños, el tráfico está muy pesado, muy lento, mi esposo me habla cada 5 minutos para saber dónde voy, por más que quiero avanzar no puedo, de repente me empieza a doler la cabeza, respiro rápido, me sudan las manos, quiero salir corriendo del coche y me acuerdo, no comí, tomo un sorbo de agua y un dulce que traigo en la bolsa, me siento un poco mejor, me da frío en las manos, ¡qué mal me siento!, empiezo a pensar que cuando llegue a casa mi esposo se va a enojar, los niños ya van a estar dormidos en la sala, pleito seguro, !Un DESASTRE! Como podemos darnos cuenta Marina está viviendo una vida con muchas actividades, de esposa, madre, ama de casa, profesionista, el tiempo no le da para todas las tareas pendientes y siente en todas queda mal, no puede dar todo lo que quisiera, esto es un reflejo de la vida actual, de la vida de muchas mujeres y de hombres, se vive corriendo, haciendo multiactividades, este estilo de vida tan apresurado genera cada vez más estrés (tensión), menos disfrute de vida y más posibilidad de enfermarnos.

El estrés es una reacción normal del cuerpo para adecuarse a las presiones físicas o psicológicas del exterior, el organismo responde aumentando la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria, la tensión arterial, llega más sangre a los músculos porque prepara el cuerpo para luchar o huir, aumenta la secreción de adrenalina que nos pone en estado de alerta ante cualquier peligro.

Imaginemos, estamos atravesando una calle y nos sale un coche sorpresivamente, respondemos y corremos. Pero si no podemos luchar o correr y nos tenemos que quedar sentados con un exceso de adrenalina en el cuerpo y con las reacciones fisiológicas que se producen, esto puede ocasionar un sinnúmero de trastornos físicos y mentales.

Marina no se ha dado cuenta que ha aprendido a vivir a 120 km por hora, tiene la costumbre de caminar, comer y hablar rápido, es impaciente e irritable, generalmente hace varias cosas a la vez, tiene una actitud competitiva en todo lo que hace quiere ser la mejor, que su esposo y sus hijos sean los mejores en todo, y mientras corre y corre la adrenalina se va acumulando en su cuerpo y su tensión aumenta cada vez más como una olla de presión.

Por fin, Marina pudo llegar a su casa, abre la puerta corriendo, grita ya llegue y para sorpresa de ella, su esposo e hijos le habían preparado una cena por su ascenso en el despacho y la estaban esperando con mucho gusto y cariño.

Parte del estrés de Marina fue real tráfico, trabajo acumulado, prisa entre otras cosas, pero otro fue creado por su mente al pensar que su familia iba a estar muy enojada cuando llegara, y esto es muy frecuente nos imaginamos lo que viene y pueden ser pensamientos negativos, cuando no sabemos qué va a pasar, es importante empezar a reconocer cual sí es un factor de estrés por causas externas y cual lo está generando nuestra imaginación. Es un primer ejercicio que puedes empezar a hacer.

Continuara esta columna trabajando en cómo identificar y controlar el estrés, hasta la próxima.

Maru.

María Eugenia Ibarzábal