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¿Cómo te sabe la vida, dulce o amarga?

Mariesther Martínez Eroza¿Somos un producto terminado de la vida? ¿Es la vida la que determina lo que somos?

Es verdaderamente triste conocer personas que son como basureros ambulantes y cuando abren la boca solo hablan de cosas negativas. Gente que maldice, critica, juzga y se queja de todo. Porque llueve, porque sale el sol, porque el perro ladra, porque el niño ríe, porque lo aman demasiado, porque no lo aman, en fín…. la cosa es quejarse.

Todos los que tenemos la dicha de transitar aún por esta vida hemos enfrentado pruebas, algunas más difíciles que otras; y todas esas pruebas nos han ido templando. Bien dicen que lo que no te mata, te fortalece. No conozco a una sola persona que no haya tenido un solo problema. Claro que hay de problemas a problemas. Recuerdo cuando iba a nacer mi tercer hijo, mi marido no tenía trabajo y mi dilema era donde lo iba a tener; yo estaba contemplando parir en mi casa con partera que era más barato. Y en ese momento conocí a una mujer que tenía el terrible problema de tener un tercer hijo y no saber de qué color pintar la recámara donde lo iba a poner, si rosa o azul, bueno la mujer no podía dormir…. Obvio en esa época no había ultrasonido para saber el sexo con anterioridad.

El tema es que el problema no es el problema como diría Arjona…. el problema es con qué actitud tomó el problema y cómo decido enfrentarlo.

La vida te cambia por dos razones: las CIRCUNSTANCIAS que llegan sin avisar y que pueden ser terribles como un divorcio, una traición, la muerte de un ser querido, una bancarrota… en fin, esas cosas que te obligan a tomar un camino que no tenías previsto. Pero tambień la vida te cambia por las DECISIONES que tomas en el trayecto. Y no podemos echarle la culpa a todos por las decisiones que tomamos. Y aun ante esas circunstancias terribles todos podemos tomar la decisión de amargarnos o aprender y continuar.

En la familia, el trabajo y los círculos a los que pertenecemos, encontraremos basureros humanos que sacan toda su basura a la menor provocación para contaminar el ambiente y eso solo habla de la amargura que tienen. Y la decisión que podemos tomar es no estar cerca de ellos. Pero si ya detectaste que últimamente eres tú quien abre la boca para expresar todo lo malo que hay en tu vida o la de los demás, quizá te quedes con un sabor amargo literal y es momento de definir qué actitud tomamos ante los problemas de nuestra vida.

Lo similar atrae lo similar. Intenta ver el lado dulce de las cosas y si no hay dulce, intenta encontrar el mensaje que hay para tí en cada situación. Actitud es la clave. Actitud es la cara con la que decides enfrentar las situaciones de la vida que siempre vendrán amargas y dulces. Si no, que aburrido sería ¿no crees?

Mariesther Martínez Eroza