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Todo lo que debes saber del reflujo

Imagina la escena. Es viernes por la noche. Acabas de salir del cine con tu pareja y deciden ir a cenar. Después de cinco tacos de pastor y un vaso de agua de horchata te sientes completamente satisfecha, así que no pruebas otro bocado.

Ya en casa, estás por acostarte cuando sientes algo extraño en el estómago. No crees que la comida te haya caído mal, pero ella insiste en provocarte acidez. Mientras deliberas si te tomas algo para apaciguar el malestar, notas que los tacos al pastor decidieron emprender el camino de regreso. reflujo

Aunque pudieras creer que acabas de vomitar, lo cierto es que tuviste un episodio de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), mejor conocida como reflujo. Este padecimiento se presenta cuando el músculo al final del esófago no se cierra adecuadamente, lo que permite que el contenido del estómago se regresa e irrite los órganos del aparato digestivo.

Toma en cuenta que el reflujo suele venir acompañada de acidez estomacal (ardor en el pecho y garganta y percibir el sabor del líquido del estómago en la parte posterior de la boca), aunque este padecimiento no es indispensable para que tu esófago no cierre correctamente.

Los principales síntomas del reflujo son:

Síntomas

  • Sentir que el alimento se atora por detrás del esternón.
  • Acidez gástrica o dolor urente en el pecho.
  • Náuseas después de comer.
  • Regurgitación (devolver el alimento)
  • Tos o sibilancias
  • Dificultad para deglutir
  • Hipo
  • Ronquera o cambios en la voz
  • Dolor de garganta

Es importante que sepas que estos malestares pueden empeorar cuando te acuestas o agachas, y después de cenar.

Causas

Recuerda que cualquier persona puede tener reflujo, incluso bebés y niños, aunque existen algunos factores de riesgo:

  • Consumo de alcohol
  • Hernia de hiato
  • Obesidad
  • Embarazo
  • Esclerodermia (enfermedad autoinmune que destruye tejido sano)
  • Tabaquismo

Tratamiento

Para reducir las molestias del reflujo, puedes usar antiácidos de venta libre, después de las comidas y antes de acostarte. El único problema es que el alivio no dura mucho, sin contar que los antiácidos pueden provocar diarrea o estreñimiento.

Si notas que los episodios de reflujo son frecuentes, debes visitar a tu médico. Sólo él podrá practicar los exámenes necesarios para determinar la gravedad de tu problema y decidir cuál es el mejor tratamiento.

Usualmente, se requiere de cirugías o medicamentos especiales para corregir el problema en el esófago; sin embargo, algunas personas presentan mejoría cuando:

  • Evitan las bebidas alcohólicas y las comidas condimentadas, grasosas o ácidas.
  • Comen menos porciones en las comidas
  • No comen antes de acostarse
  • Pierden peso
  • Visten ropa holgada