¡Comparte en tus redes!

Tú decides tus límites

Armando FrancoSeguramente algún día te has preguntado. ¿Hasta dónde puedo llegar, cuáles serán mis límites, qué es posible y qué es realmente imposible de lograr para mí? Seguramente, si haces memoria, podrás encontrar algún episodio de tu vida en el que forzado por la necesidad de pronto te descubriste haciendo algo que pensabas que jamás podrías lograr. A través de la historia, la humanidad se ha fijado límites, que la gente acepta y solo muy pocos verdaderamente valientes, se atreven a desafiar y se proponen romperlos e ir mas allá. Gracias a estos valientes que han surgido a través de la historia, dispuestos a salir de la posición cómoda, enfrentar los desafíos y vencerlos, es que la humanidad ha evolucionado.

En el terreno de la psicología la palabra “PARADIGMA” se refiere a la aceptación de ideas, pensamientos y creencias incorporadas generalmente durante nuestra primera etapa de vida; se aceptan como verdaderas o falsas sin ponerlas a prueba en un nuevo análisis.

Los seres humanos vivimos llenos de paradigmas, algunos personales y otros que compartimos con el resto de los seres humanos. Pero ¿Cuál es el verdadero límite? Realmente no lo sabemos.

En el contexto de la ciencia tenemos muchos ejemplos de paradigmas que rigieron el pensamiento de la humanidad, hasta que un valiente libre pensador se atrevió a desafiar lo establecido e ir mas allá. Durante miles de años el hombre pensó que la tierra era el centro del universo y que todos los astros giraban alrededor de nosotros, hasta que apareció un monge dominico llamado Giordano Bruno, que rompe el paradigma y descubre que es la tierra la que está girando alrededor del sol y que el sol solo es una estrella más en el cosmos y que esos otros soles tenían planetas como la tierra girando a su alrededor.

Este descubrimiento y romper el paradigma existente, lo llevo a morir quemado en la hoguera durante la llamada Santa Inquisición.

El cambio de paradigma tiende a ser drástico en las ciencias, ya que éstas parecen ser estables y maduras, como la física a fines del siglo XIX. En aquel tiempo la física aparentaba ser una disciplina que completaba los últimos detalles de un sistema muy trabajado. Es famosa la frase de Lord Kelvin en 1900 cuando dijo: "No queda nada por ser descubierto en el campo de la física actualmente.” Cinco años después de esta aseveración, Albert Einstein publicó su trabajo relatividad especial que fijó un sencillo conjunto de reglas superando a la mecánica de Newton, que había sido utilizada para describir la fuerza y el movimiento por más de doscientos años.

En el mundo del deporte también se han roto paradigmas impresionantes.

Jamás nadie en la historia había podido correr la milla en menos de 4 minutos, incluso la ciencia médica afirmaba que jamás un ser humano podría correr la milla en menos tiempo, se afirmaba que era un reto inhumano, que cualquier persona que lo intentara, moriría antes de lograrlo. Hasta que apareció un atleta británico, un rebelde valiente llamado Roger Bannister que se atrevió a desafiar el paradigma y se propuso, romper la marca. Dijo que en una competencia oficial en la universidad de Oxford, se convertiría en el primer atleta en correr esa prueba en menos de 4 minutos. Inmediatamente la gente comenzó a burlarse de él diciéndole que era un petulante, que eso no era posible, que iba fracasar. Así que el 6 de Mayo de 1954 con tres mil espectadores como testigos Baninter rompe este paradigma e impone un nuevo record mundial con la marca de 3.59. Esta hazaña fue llamada la milla milagro.

Solo 46 días después el record de Bannister fue abatido por el australiano John Landy imponiendo el nuevo record de 3.58, de ahí en adelante por todo el mundo comenzaron a surgir atletas que corrían la milla en menos de 4 minutos. Hoy en día nos sorprende el descubrir que muchos jóvenes estudiantes de preparatoria pueden correr la milla en menos de este tiempo. Impresionante, ¿verdad?

Otro ejemplo maravilloso lo vemos en la prueba de 100 metros planos. En 1920 el record del mundo era de 10.6 segundos. Tuvieron que pasar muchos años para romper la marca de los 10 segundos, hasta que en la olimpiada de 1968 se logró imponer la nueva marca de 9.9 segundos. Hoy en día el récord mundial lo tiene Justin Gatlin y es de 9.58 segundos.

Entonces, ¿Cuál es el límite humano? ¿Cuál es tu propio límite? Esto solo nosotros lo podemos saber, si somos valientes para retarnos a nosotros mismos, a nuestras creencias limitante. Romper paradigmas, es la base de la superación personal.

Cambiar o romper paradigmas, significa modificar la manera de hacer las cosas y los que se atreven a hacerlo, son los individuos que se adaptan mejor a los cambios y obtienen mayores posibilidades de éxito.

Armando Franco