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Alessia Di Bari¿Alguna vez has querido que la otra persona defina la situación por ti? Sí, dejarle al otro todo el paquete de decidir qué son, qué podrían ser, qué les gustaría tener, etc.

¡Pues yo sí! Es que no se a ustedes, pero a mí –de pronto- comprometerme con algo y/o alguien me cuesta trabajo. Uno de mis mecanismos más utilizados es perderme en el otro… es decir, fusionarme a tal grado con la otra persona, que me resulta más fácil querer lo que él/ella quiere ¿Te ha sucedido?

En el sexo tendemos a ser personas MUY complacientes… disfruto de tu disfrute. El problema viene cuando te preguntan: Tu ¿Qué quieres?

Ahí es donde la puerca tuerce el rabo… porque yo no sé qué quiero.

A todos nos puede pasar esto, sobretodo con eventos y/o acontecimientos que nos asustan, nos causan conflicto o nos mueven mucho emocionalmente. Es más fácil irnos con la decisión o sensación de la otra persona, que buscar qué queremos realmente y apostarle a lo nuestro. Cosas como: ¿Quiero pareja o no la quiero? ¿Sólo quiero pasármela bien o quiero algo más? ¿Quiero una relación abierta o cerrada? ¿Monogamia o Poliamor? Estas y muchas más preguntas nos ponen a pensar, pero sobre todo a cuestionarnos qué queremos; sino nos diera miedo equivocarnos, ni nos sintiéramos juzgados o presionados… qué escogeríamos, neta.

Tal vez sea una tontería para muchos, pero para otros tantos es todo un tema. Arriesgarnos con todo y miedo a equivocarnos, sin estar seguros, pedir lo que realmente nos gustaría, mostrarnos, ser responsables y congruentes con nuestras decisiones… no es cosa fácil.

Lo único que te puedo decir es que la forma que a mí me ha funcionado y que veo que en mis pacientes también da buen resultado es irnos un pasito a vez. Frenar nuestro amor por “futurear” (dícese de cuando nos trepamos al tren de las posibilidades en cadena y ya nos vimos con tres hijos y viviendo en Australia… y aquel ¡No nos ha invitado ni un café!) y estar regresando constantemente al aquí y ahora; a lo concreto, lo que sí ha pasado o sí está sucediendo.

Esto nos da claridad sobre lo que sí quiero hoy, en este momento… lo demás, lo iremos viendo en su momento. HOY lo que único que sé es que (inserta aquí la realidad que sí ubicas); lo demás, es lo de menos y lo iremos resolviendo cuando ocurra… si es que ocurre. HOY sólo necesitas 5 segundos de valentía para ir por lo que sí quieres.

Alessia Di Bari

Alessia Di Bari