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Una determinación intermitente

Kris DurdenSiento que gozo de una determinación viviente. Una determinación caprichosa y que sólo me visita de vez en cuando. Somos grandes amigos y hemos logrado muchas cosas juntos, pero no por eso me acompaña en todos mis proyectos, y el claro ejemplo está en lo mal que llevo mi vida personal. Simplemente no sé como vivirla y por eso me refugio en proyectos que domino y que tienen más que ver con lo laboral.

Cuando me propongo hacer algo en el trabajo, busco por todos los medios llevarlo a cabo y es muy fácil que termine convenciendo a medio mundo de que es una gran idea y al final más que un logro propio, termina siendo un logro de todo el equipo. Cuando los proyectos dan frutos mi credibilidad aumenta y termino por convencer a mi equipo de embarcarnos en un proyecto más ambicioso e incluso más descabellado. Me encanta sentir el miedo al fracaso susurrando en mi nuca y al final salir ileso o más fuerte de él. Pero pasa completamente lo opuesto en el caso de mi vida personal.

Cuando se trata de compartir momentos con las personas que quiero y me quieren, no existe esa determinación. No puedo echar a andar proyectos y todo siempre se queda en ideas y sueños. No siento que seamos un equipo ni que tengamos metas en común. Expreso mis sueños de vivir experiencias juntos, y sonreímos imaginando lo bueno que sería, pero no se concluye nada. No hay viajes, fiestas, negocios, casas, carros ni noches de películas de terror.

Me frustra tanto ese aspecto que prefiero darle la espalda a mi vida personal y refugiarme nuevamente en el trabajo.

Esta vez no escribo con alguna experiencia que me haya dejado alguna valiosa lección. Esta vez escribo para ver si puedo encontrar un faro de luz en el horizonte que me guíe respecto a qué debo hacer con mi vida personal.

Sólo pienso en dos posibles salidas a este problema:

  1. Dejo de soñar con un mejor momento para vivir con mis amigos y me olvido esa determinación. Limitándome así a vivir sólo el momento y tratar de disfrutar al máximo nuestro monótono ritual.
  2. Me aferro a crear recuerdos para una vejes que no sé si llegue y hacerlos realidad con aquellos que crean en mí. Corriendo el riesgo de ver todos esos atardeceres, caminar por esas playas, respirar en esas montañas y gritar a los cuatro vientos completamente solo.

¿Cómo se vive sabiendo que hay un mundo ahí fuera, que te gustaría disfrutar junto a esas personas, pero ellas simplemente no desean sudar un poco para disfrutar de él?

 

Kris Durden