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Una forma diferente de meditar

Martha-SanchezEn este ritmo vertiginoso en el que vivimos, estamos generalmente con toda nuestra atención afuera, involucrándonos con la apariencia. Y aún en los momentos de tranquilidad, la mente sigue trabajando pensando mil cosas, casi siempre negativas. Hemos comentado anteriormente que lo que en realidad somos, es un espíritu viviendo un experiencia humana, es importante re conectar con nuestra esencia y recordar quiénes somos y de dónde venimos? Se dice que cuando rezamos, Dios no escucha y cuando meditamos, Dios nos habla. Necesitamos incorporar momentos de silencio y aquietarnos, para poder entrar en ese espacio interno y encontrar la paz. Como occidentales no estábamos acostumbrados a meditar, rezamos pero casi siempre cuando había problemas y buscábamos ayuda.

Meditar se trata de tomarnos un tiempo y dejar el afuera, afuera, e ir hacia adentro. Cuando nos dicen, meditar es sentarse en flor de loto, no pensar en nada y no movernos, por supuesto que nos pica todo el cuerpo y pensamos puras tonterías. Es por eso que para nosotros las meditaciones activas son más atractivas, meditaciones que nos ponen a bailar, a vivir una catarsis, que nos invitan a tirar nuestro material psíquico y motriz para luego sentarnos ya vacíos, en paz y poder no hacer nada.

Te invito a hacer pausas cortas en tu día, de 5 minutos, que te sientes, te aquietes y te acuerdes de ti. Ayuda pensar en un escenario natural y relajarse. Es cuestión de práctica, con 3 veces al día sería suficiente para que vieras resultados muy rápido. Solíamos eslabonar las experiencias, sin darnos la oportunidad de digerir la información. Sólo la reflexión nos hará conscientes. La gente suele ir a la iglesia o al templo y es cuando se acuerda de su parte espiritual y todo el demás tiempo está en lo material, no es que lo material sea malo, lo malo es la falta de equilibrio. Si venimos de ahí y regresamos al irnos, sería bueno tener más contacto con esa realidad sutil que será la que permanezca. Puedes poner una música linda, una vela encendida unas flores y sentarte a no hacer nada más que acordarte de ti y estar en paz, o puedes poner una música para bailar y mover tu cuerpo con alegría, soltando toda preocupación real o inventada, para gozarte y estar en tu cuerpo. Recuerda tú no eres un cuerpo, tú tienes un cuerpo, lo que en realidad eres es un espíritu.

El mundo espiritual es nuestra casa y está ahí para nosotros pero sólo pide algo, que tú lo quieras, que tú te conectes y esto es porque respeta tu libre albedrío y no puede hacer nada a menos que tú lo pidas. Tu voluntad es respetada siempre, recuerda que no estamos solos, pide asistencia y estate pendiente a los mensajes que te manden. Incorpora la meditación y tendrás más equilibrio en tu vida. Decreto; Estoy en paz con mis pensamientos y emociones. Yo soy un canal claro y perfecto.

Te quiere Martha

Martha Sánchez Navarro