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Vacuna contra objeciones

Leopi¿Qué dijo? Si mis queridas y queridos, ese es el nombre de la técnica y es una buena idea que aprendas a usarla.

Todos tenemos algún defectito, una inseguridad, un talón de Aquiles si así lo quieres ver, tal vez estás gordito, chaparrita, tienes poca plata, crees que ya estás vieja, andas sin empleo, no sé, pero todas esas cosas nos causa inseguridad para ligar y conquistar o incluso ya tendiendo pareja nos causan conflicto mental interno.

Obviamente es buena idea trabajar en esos “defectos” pero bueno hay unos que realmente no tienen una solución en acción como ser chaparro (créanme yo lo sé).

Y entonces… ¿Qué puedes hacer?

Vas a vacunar esas objeciones.

¿Cómo funcionan las vacunas? Pues literalmente te dan una versión débil de la enfermedad para que tu cuerpo cree los anticuerpos necesarios para defenderse. Así lo vas a hacer con tu “defecto”. Para que sea más fácil te lo explicare con una historia:

Corría el año de hace mucho cuando conocí a una chica por internet, después de meses de chateo intenso, agendamos nuestra primera cita en persona.

Me bañé, me puse mi camisa de la suerte, lavé mi coche, fui al cajero, compré chicles, hice todo y cuando ya iba a salir de mi casa a recoger a la chica recordé que a comparación de ella yo era un enano. Yo mido 1.69, ella medía 1.80. Ups.

Se me ocurrió una idea.

Llegué a su casa, toqué la puerta y cuando abrió la puerta puso su cuerpo en posición de abrazo y dijo “¡Hola Leopi!” Yo contesté: “¡detente¡”.

Se quedó estática con cara de susto y en ese momento puse en el piso el pequeño taburete que había yo llevado de mi casa, una sillita chiquita de adorno que tengo. Me subí en ella y ahora que ya le alcanzaba la barbilla por lo menos (en lugar del ombligo) le dije. “Ahora sí, dame azúcar”

Sonrío, me abrazó y me dije “Estás muy gracioso”. PUM. Objeciones vacunadas.

La técnica literalmente es presentar las posibles objeciones uno mismo, no esperar a que salga de la contraparte, y al presentar ese “defecto” minimizarlo, burlarse de uno mismo y así reducirlo a casi nada en comparación con tu seguridad de presentarlo.

Es importante pensar que tal vez a ella no le causaba algo negativo mi enanismo, pero a mí me iba a afectar en toda la cita por pensar que yo era su llavero o que parecería su perrito chihuahua. Así que vacune dos objeciones, la de ella y la mía.

Practica esto y verás como pronto puedes olvidarte de tus defectillos en tus citas, porque ahora sabes como arreglar esa situación desde antes.

¡A darle mis churumbeles!

Leonel Castellanos