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Venustrafobia, cuando le tienes pavor a las mujeres bonitas

venustrafobiaHonestamente, ¿te resulta fácil hablar con mujeres? Cuando ves a una chica atractiva, ¿puedes coquetear con ella o te quedas petrificado?

Si de plano eres incapaz de articular palabra, tiemblas como gelatina y sudas a chorros, debes saber que, podrías tener más que un severo caso de timidez. Aunque parezca que lo estamos inventando, el miedo a las mujeres bonitas sí existe.

De hecho, se le conoce como venustrafobia o caliginefobia. Suele manifestase con temblor de manos, escalofríos, tartamudez y sudoración cada vez que ven o interactúan con una mujer atractiva.

Quienes sufren este trastorno suelen ser tímidas y con baja autoestima. En ocasiones, presentan actitudes machistas y agresivas, sobre todo cuando creen perder la atención o interés de la mujer en cuestión.

De acuerdo con los especialistas, la venustrafobia puede surgir a partir de un trauma causado por el rechazo de alguna mujer; aunque, en la mayoría de los casos se debe a la pobre percepción que tienen de sí mismos, sobre todo en lo que se refiere al físico.

Es muy importante que entiendas que, como muchas otras fobias, este trastorno requiere de tratamiento psiquiátrico. No puedes obligar a un venustrafóbico a “enfrentar” su problema y superar su timidez. Hacerlo sería igual que encerrar a un aracnofóbico en un cuarto con tarántulas para que se anime a platicar con ellas.

Entiende que la venustrafobia es enfermedad y no una cuestión de actitud que puedas modificar “echándole ganas”. En la mayoría de los casos, será necesario someterse a una terapia psicológica que, para empezar, lo ayude a fortalecer su autoestima y valorarse, para después dar paso a las técnicas de desensibilización y exposición a la fuente de su miedo.

Recuerda que, en la medida de que te valores y estés cómodo contigo, podrás establecer cualquier tipo de relación. De otra manera, sólo te estarás condenando a sufrir.