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Cómo poner límites

Nuestras relaciones son parecidas al sistema solar. Si tú eres el “sol”, ¿en qué órbita se ubica cada quien? Poner a alguien en un lugar que no le corresponde genera problemas. Ser consciente de la cercanía–distancia que cada relación requiere te permite alejarte y acercarte sin necesidad de huir o entrar en círculos viciosos con cada persona.

Tere Díaz

Cualidades necesarias para poner límites

Para saber cuál es esa cercanía–distancia que tus distintos vínculos requieren es importante desarrollar las siguientes habilidades.

Autoconocimiento

Para conocer tus propios límites. Qué es permisible para ti y qué no lo es. ¿Cómo poner un límite que no conoces?

Asertividad

Para exponerlos de manera oportuna y constructiva. Un límite es un “no” contundente y sostenido.

Valentía

Para superar tus resistencias internas que te impiden hacerlo de forma sabia y exitosa.

Persistencia

Para sostener el embate que te pondrá el entorno.

Cómo poner límites

Reconocer tu estado

¿Estás motivado, convencido? ¿Con fuerza? ¿Sereno para controlar tus palabras y reacciones? ¿Tu intención es mejorar la situación o hacer sentir mal al otro? Puede haber un beneficio para los dos.

Percibir el estado de la otra persona

Reconocer el estado anímico del otro, ¿está cansado, abrumado? Ser empático y conocer el lenguaje corporal del otro para asegurarte de su receptividad.

Escoger el lugar y el momento apropiado

Espacio neutro y con tiempo suficiente para poder comunicarse bien. Si requieres hacerlo de forma improvisada porque te están faltando el respeto, tendrás que acomodarte al momento y al lugar en el que está ocurriendo.

Habla desde ti y sin juzgar al otro.

Mostrar cómo te sientes respecto a la acción que ejecuta la persona, pero sin criticar, juzgar o etiquetar a la persona, ya que eso genera una reacción defensiva y quizá un nuevo ataque. Normalmente, cuando alguien se da cuenta de que te está haciendo daño, pone el freno y evalúa su comportamiento.

Ser agradecido

Dar las gracias por haberte escuchado y agradecerle su comprensión.

Claridad

Es importante ser claro, contundente, breve y usar un tono de voz firme, así como hacerte responsable de lo que es tuyo y no cargárselo al otro. Los límites tienen que venir de un lugar consciente, de autogestión y amor propio.

Cuando ponemos límites creamos respeto personal, conexión, consciencia y congruencia, esto aumentará nuestro bienestar y autoestima. Además, podremos empatizar con los demás y crear relaciones más sanas y estables. Una relación de respeto y amor no se pierde con el tiempo, al contrario, crece.

¡Los límites son permiten una vida más ligera y alineada con menos miedos, culpa y tensión!

Notas relacionadas con cómo poner límites:

Estableciendo límites entre pareja, dando click aquí.

Cómo establecer límites sin alejar a tu hijo, dando click acá.

Hasta dónde llegan tus límites sexuales, dando click de este lado.

Tere Díaz