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Lorena López Niño de RiveraProbablemente cuando ustedes estén leyendo esto ya sea 2019 o quizá la intensidad del año nuevo ya haya pasado, pero hoy me gustaría hablarles un poco de este tema.

Este fue un año nuevo diferente al que normalmente pasó, generalmente a mi familia le gusta hacer eventos grandes, con toda la familia o ir a lugares ruidosos en donde se pueda gritar mucho la típica cuenta regresiva, que haya fiesta pues… Sin embargo, este fue un año nuevo diferente, yo estaba recién operada así que no podía hacer mucho, estaba de malas, sintiéndome mal y toda grinch diciendo que mi 2019 va a estar horrible solo porque no iba a tener una gran celebración de año nuevo. Durante estos días me he dado cuenta de que tengo la creencia de que obvio la forma en la que pases las fiestas decembrinas y sobre todo el 31 de diciembre es un claro indicador de cómo será el siguiente año y claro si iba a recibir el año deforme de la cara, sin poder comer, sin poder reír o hablar bien claramente mi 2019 va a estar bastante feo.

Pasé gran parte del 31 de diciembre bastante triste y creo que es algo bastante común y que nos puede llegar a pasar, el 2018 fue un excelente año en todos los sentidos, haciendo un recuento del año en verdad tuve cosas muy lindas y mucho crecimiento y hoy estoy en un lugar en mi vida en el que me siento bastante bien así que, que terminará me pone triste. A lo que voy con todo esto es, muchas veces dejamos al “destino” la forma en la que se va a ver nuestra vida, que si hacemos rituales o que si empezamos el año con excelente actitud seguro así será todo el año, o que si en verdad visualizo mis metas y mi futuro, mágicamente algo va a pasar en nuestras vidas cuando en realidad, las cosas no son del todo así.

Lo que he aprendido y me gustaría compartir contigo es que en realidad no importa si empiezas el año “bien” o “mal” lo que si importa son las acciones que llevarás a cabo, en este caso a partir del 1 de enero y sobre todo la manera en la que vemos las cosas en nuestra vida.  En mi caso, si, fue un año nuevo diferente en el que a la 1am ya estaba en mi cama dormida pero lo que es de mucha importancia son las cosas que hoy estoy haciendo para tener esas cosas que me gustan y que quiero en mi vida para este año. Claro que no es receta mágica, no por tener propósitos bonitos implicará que todo nuestro año será increíble y que no habrá cosas que no se sientan tan bien, sino que en realidad nosotros mismos determinamos que es un buen o un mal año.

Me gustaría que hicieras un recuento de las cosas lindas del año pasado y de las cosas no tan lindas también y que vieras que cosas hiciste tu para tener ambas cosas ya que si vemos que hicimos entonces podremos repetir las cosas bonitas y quizá aprender y cambiar algo de las cosas que no nos gustaron tanto.

Lore

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