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El éxito es posible.

El hombre es la medida de la existencia de todas las cosas.

De la existencia de las que existen y de la existencia de las que no existen.

Protágoras.

Francisco Javier Garrido

No se podría recurrir a una cita más exacta que la de “Protágoras” para hablar del éxito.

Como en todo; es muy importante empezar por el principio. Y  este sería identificar “el éxito” y no así, la particularidad de lo que éxito pudiese llegar a ser o parecer.

El éxito es un resultado total; Es ese momento en el que todo lo que queremos culmina de una manera favorable. El éxito llega después de haber emprendido la marcha y es allí donde la magia, la ciencia y la objetividad ven su propia cuna. “Pitágoras” quien es considerado en la historia como uno de los grandes iniciados, filósofo, matemático, gran conocer de la proporcionalidad, dice que: “El principio es la mitad del todo”.

El principio viene de lo vaporeo esto puede ser de un sueño, de la inspiración, la iluminación, de una idea espontánea, una meditación, una ensoñación o un chispazo de lucidez. El principio nos saluda y puede ser tan trascendental como salvar a la humanidad a través de tú sacrificio, como construir una obra arquitectónica en la india para mostrar el amor a tu pareja, querer dispararle a la Luna y empezar la carrera espacial o tan cercana como emprender una carrera universitaria, conseguir la atención de la chica que te gusta, hacer dinero para algún negocio y salir de la pobreza, etc, etc.

Así que ya tenemos la mitad de lo necesario para hacer existir todo lo que queremos, somos el hombre, la medida más exacta de nuestra realidad y con ello; tenemos la receta para empezar a creer y construir los puentes necesarios para la vida que deseamos. Pero más común y bien sabido es que “en esta vida nada es gratis debemos trabajar enfocados en nuestras metas pagando un precio y nada puede ser más caro que ser lo que en verdad queremos ser. Lo único que debemos aprender; es la importancia de la transformación y que ésta no existe, sin dolor y también que dolor no es sinónimo de sufrimiento. Dolor es sinónimo de esperanza. Y para los inquietos; la esperanza nos es tortuosa, pero al final sólo la naturaleza debe cumplir las leyes de la naturaleza. Sólo espera quien ya no puede actuar.

Si crees que algo es posible, posible será. No hay máxima más certera que aquellas que llevan ese enfoque y precisión. La realidad está construida por las cosas que nos ocurren, tanto como por las cosas que hacemos nos ocurran, si en este momento, no estás trabajando por hacer que te ocurran mejores cosas; entonces estas viviendo como se realizan las ocurrencias de los demás. Estas haciendo posible el éxito de los demás; si esa consideras es tu meta en la vida, estas en el éxito. Pero no es así, aquí es donde podemos empezar a sistematizar una verdad transitoria y esta es que “Hay un Dios que habita en las acciones de todos los que impulsamos el movimiento y su manifestación es tan latente que podemos verla en las reacciones como una ley asentada en la física” ( Tercera ley de Newton).

El éxito está en nosotros como una consecuencia y no debemos permitir que nadie nos desvíe de las metas. Eso es distracción y hay un sistema de seres con poderes; estimulados por el hecho de saber todo esto, aunque ellos, con más ambición, que buscan entretener tu atención. -en la Guerra- Todo es válido. Algunos se preguntarán como yo al principio, ¿por qué ocurre todo esto? Y la respuesta al final no es tan compleja.

Porque lo que más queremos los buscadores del éxito es verlo materializado. Pero la materialización necesita de la materia y la materia, ni se crea ni se destruye. Todos sabemos que esto es también una ley.( ley de lamosov-lavoisier).

Así es como podemos asentar que el éxito, es una consecuencia que va más allá de aspectos absolutamente fortuitos y que sí: el éxito es una luz selectiva que ilumina sólo a los que son aptos, pasa acariciando a los que empiezan a despertar su disciplina y bendice a aquellos que se han hecho dignos, pagando el precio al final.

Si tu quieres  ver tus metas convertidas en éxito, no te detengas por más doloroso que encuentres hoy tu camino, avanza y sigue avanzando. Nunca olvidemos que “La vida es guerra”.

Francisco Javier Garrido

Francisco Javier Garrido Ruíz