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La familia de cara ante la adicción

Ante la adicción y alcoholismo pensamos en palabras muy castigadas y juzgadas por la sociedad en que vivimos. Cuando tenemos un familiar con esa enfermedad, creamos mecanismos de defensa tales como la Negación, la Culpa, la Vergüenza, el Miedo y muchas más para matizar o minimizar el estado de dependencia de nuestro familiar enfermo. Todo esto nos impide ver con claridad la magnitud del problema, así como lo que realmente está sucediendo a nuestro alrededor por lo que creamos un círculo vicioso entre la familia y el familiar donde se tolera o justifica el consumo.  Lo callamos, escondemos o nos decimos “aquí no pasa nada”. Les pagamos sus deudas. Los rescatamos de sus trabajos. Los excusamos y los protegemos por lo que nunca logran tocar fondo y la familia termina solucionando los problemas.

Es muy importante conocer de la enfermedad que es la adición para saber lo que debemos hacer y poder ayudar a nuestro familiar con su problema de consumo. Hay que empezar por reconocer nuestra falta de experiencia de la mayoría de nosotros en este tema y buscar la ayuda de profesionales de la adicción/alcoholismo.  Mientras más pase el tiempo, nuestro familiar corre un mayor riesgo de destruir un mejor futuro, trastornar la vida de sus seres queridos, afectar sus capacidades físicas y mentales en forma irreversible y hasta la posibilidad de poner en riesgo la vida misma.

Lo que mas me ayudó en buscar la recuperación de mi hijo y mi codependencia a sus tretas y chantajes fue el caer en la cuenta de que la adicción es una enfermedad.  Aunque el ser propenso a la misma no sea curable, existen tratamientos efectivos para controlarla y evitar el recurrir al consumo.

La aceptación de contar con un familiar adicto/alcohólico es el comienzo de una recuperación familiar. La adición es el consumo recurrente y compulsivo de sustancias mas no necesariamente involucra el constante abuso de cantidad. El primer paso hacia la recuperación es tomar acciones dirigidas a dejar de consumir y se logra buscando la desintoxicación bajo tutela de ayuda profesional en clínicas especializadas para las adicciones. Este proceso puede traer cambios fuertes en el comportamiento o consciencia de la realidad del enfermo y generalmente se realiza dentro de clínicas especializadas con extenso monitoreo de los pacientes por profesionales de la salud contra adicciones. Este proceso por lo general dura 35 días de internado y genera un desprendimiento inicial de un comportamiento de consumo repetitivo. En el segundo paso o fase hay que atacar las causas que definen al enfermo a las drogas como “el paliativo” o la “solución” de otros problemas o carencias. Para este segundo paso existen programas o grupos como:  Alcohólicos Anónimos “AA”, Narcóticos Anónimos “NA”, familias Anónimas “ALANON” y clínicas especializadas de recuperación intermedia.  La mayoría de estos grupos utilizan las herramientas conocidas como “los 12 pasos de AA” para el autodescubrimiento, cicatrización y recuperación emocional del paciente. Si la causa del problema no se encuentra y ataca la transformación del enfermo no se dará y será más difícil su verdadera rehabilitación. En lo personal, me inclino por utilizar clínicas de tratamiento extensivo, dado a que el paciente se dedicara 24/7 a la búsqueda y corrección de estas causas bajo la supervisión de médicos y profesionales. Finalmente, superada esta etapa de reconstrucción de autoestima, aceptación, reconfiguración del tejido de valores y aprendizaje y utilización de herramientas de autoayuda, viene un tercer paso que es el de sostenimiento de la abstención al consumo. Aquí se recomienda continuar en forma permanente la participación de grupos de autoayuda y consultas médicas recurrentes para seguir vigilando y valorando la reacción del enfermo ante los problemas sencillos, así como de aquellos que suelen hacer estragos en nuestro vivir diario. La cero tolerancia en volver a consumir cualquier sustancia que sea adictiva es la base para no recaer en la adicción. El creer que se ha domado o dominado la sustancia es un error común que suele traer graves consecuencias de reincidencia compulsiva.

Si la familia, no se involucra en la recuperación, es muy difícil que su familiar se recupere del todo.  El seno de la familia puede ser el único refugio de paz y serenidad para el enfermo y el lugar ideal para solidificar su recuperación; pero también puede ser el lugar donde se desatan emociones y comportamientos que conlleven de nuevo al consumo de sustancias. Por ello, al mismo tiempo que el familiar recurre a centros de sanación contra las adicciones, la familia debe buscar terapias que le ayuden a descubrir sus fortalezas y debilidades. Deben identificar si existen o no codependencias, defectos de carácter, elementos de emociones y relaciones tóxicas que requieran ser atendidos por sanidad misma de la familia, así como para hacer más efectiva la sanación del familiar adicto cuando se decide que regrese a casa.

María del Carmen Blanco Fernández

Conferencista, Asesor, Familiar de adicto y Escritora del libro “ La Adiccion de mi Hijo, Dolor, Transformacion y Sanacion”.

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