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La desesperación es fuente de comportamientos irracionales

En la presentación de esta cuarta oleada de la pandemia de COVID-19, que es la de crisis de salud mental, nos hemos encontrado con la tierra fértil de una buena cantidad de comportamientos irracionales en este campo. A continuación, les voy a enlistar unos cuantos de los que me encontrado en estos meses:

Dr. Edilberto Peña de León

  • El perfil de la negación y las teorías del complot: aquí podemos englobar a los que no creen que exista la infección del coronavirus, los que creen que fue creado en laboratorio para disminuir la sobrepoblación mundial, que la posible vacuna es para implantarnos un chip de control mental, los que le dan compartir a las “fake news” de curas mágicas para el virus, cerrando con los que divulgan que los médicos están matando pacientes en los hospitales para robarles el líquidos sinovial de sus articulaciones.
  • Los que creyeron que estas semanas eran períodos vacacionales, no ir en el ritmo habitual a la escuela o al trabajo eran momentos ideales para ver series hasta la madrugada, levantarse tarde e incrementar el consumo de bebidas alcohólicas. Mención aparte, los que entraron en modo dieta de verano persistente. Todas estas conductas favorecen un pro perfil general de salud, que es nuestra única defensa inmunológica demostrada.
  • Todos aquellos que se han dedicado a quejarse sin fin de forma personal, telefónica o en redes digitales de lo que el resto del mundo hace mal, sin comenzar por enfocarse en modificar, en la medida de lo posible, su micro mundo y asumir la responsabilidad de que el comienzo de la solución inicia por mejorar los problemas de casa, cuadra, colonia, ciudad, país y mundo.
  • Pacientes crónicos del ámbito de la salud mental que en estos momentos de crisis decidieron alejarse de sus médicos, pensar que era el momento de demostrar que sus patologías eran ficticias y suspender sus tratamientos psicoterapéuticos y farmacológicos. Mismos que en esta emergencia son la base de mantener el equilibrio, y que incluso, en una lógica elemental, deberían de verse incrementados en respuesta al estrés extraordinario de la pandemia.
  • Aquellas personas que iban a debutar en algún momento del futuro próximo con una enfermedad neuropsiquiátrica y que con esta situación fuera de lo normal se enfrentaron a los elementos suficientes para romper su equilibrio y presentar los primeros síntomas. Lo inadecuado es esconderse esperando a que estos desaparezcan, hay que ser proactivos y asertivos, si no logro funcionar como necesito de forma persistente por más de dos a tres semanas, es momento de pedir una evaluación.

En resumen, en momentos dramáticos es tiempo de cuidarse más y de solicitar ayuda en caso necesario.

Dr. Edilberto Peña de León

 

Edilberto Peña