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La luz del sol es medicina

Con la entrada de la primavera el incremento de luz solar es tan notable que hasta les da por aplicarnos el cambio de horario de verano y ponernos medio zoombies una semana. Los niveles más altos en la percepción de luz y radiaciones solares nos entran por los ojos, la piel y por el resto de nuestros órganos de los sentidos. Estos cambios llegan al hipotálamo, estructura básica del sistema nervioso central, antiguamente conocida como “el tercer ojo”, que lo registra y da unas órdenes a otras plataformas del cerebro como la hipófisis y el resto de un sistema de intercambio entre las emociones y las sensaciones, que es el sistema límbico.

Dr. Edilberto Peña de León

Se cambian nuestras secreciones hormonales, los niveles de cortisol, de hormonas sexuales, de equilibrio de líquidos y, hasta de la hormona tiroidea, modificándose todo nuestro metabolismo. Así mismo, hay modificaciones en neurotransmisores que gobiernan funciones del estado de ánimo, de la conducta y de las funciones intelectuales, como la serotonina, la noradrenalina, la dopamina y el glutamato.

Como consecuencia, estamos más energéticos, nuestros pensamientos van más rápido, necesitamos dormir menos, somos más espontáneos, nuestro cuerpo responde más fácil y nuestros sentidos nos reportan mejor todos los cambios a nuestro alrededor.

La medicina para la nostalgia y flojera invernal, es la entrada de esta nueva estación del año con todos los cambios que conlleva, nos sentimos mucho mejor, incluso como “burros en primavera”. Aprovechemos este empujón físico y emocional y destrabemos pendientes que traemos atrasados.

Dr. Edilberto Peña de León

Edilberto Peña