¡Comparte en tus redes!

Quiero ser perfecta

Amanda es una mujer de 43 años y sufre porque ha vivido obsesionada con su figura, intentado tener el cuerpo perfecto. Ella hace cinco horas de ejercicio diarias, sigue una dieta extremadamente estricta, jamás se desvela ni sale con amigas a cenar o a tomar alguna copita de vino porque siente que puede perder lo mas valioso que tiene: su cuerpo perfecto.

Denise Ramos Murrieta

No ha encontrado a un hombre que no la abandone. Cada vez que un hombre se aleja de su lado, ella piensa que debe ser más perfecta, hacer más ejercicio, cuidarse más para que no la dejen. Ella piensa que si logra alcanzar la perfección; si no tiene celulitis, si no tiene panza, si sus muslos están firmes, y su cintura sigue pequeñita, entonces alguien la va a amar.

Ha invertido grandes cantidades de dinero en el cuidado de su piel y en tratamientos para evitar el envejecimiento. Cada vez que se ve al espejo ve todos sus defectos. Se critica, se juzga, se regaña y se dice que puede ser más disciplinada. Amanda vive luchando por ser perfecta para lograr que alguien la ame.

El papá de Amanda se fue de su casa cuando ella tenía tan solo cinco años. Las abandonó a ella y a su mamá. Ella estando pequeñita, creyó que su papá no se había quedado con ella porque no era querible. Desde pequeña tiene esa herida emocional y piensa que la única forma en la que la va a sanar es logrando que un  hombre se quedara a su lado. Sin embrago, cuando un hombre se interesa en ella y se muda a vivir a su lado, ella sin querer lo aleja porque invierte tanto tiempo en ser perfecta que descuida la relación y ellos  terminan por irse.

Amanda está tratando de buscar por fuera lo que ha perdido dentro. Ella intenta sanar sus heridas emocionales, esas que lleva por dentro, intentando ser perfecta físicamente para que no la abandonen como lo hizo su padre cuando apenas era una niña. Ella no se ha dado cuenta que lo que tiene que trabajar es el interior y no sólo lo exterior. Amanda ha trabajado muchos años en cuidar su figura, pero ha descuidado su bienestar mental y emocional.

Al igual que Amanda, muchas personas viven intentando ser perfectas físicamente, o profesionalmente para que las amen, para que no las abandonen, para que las acepten. No se dan cuenta que son ellas mismas las que se tienen que aceptar, valorar, respetar, reconocer y amar.

Denise Ramos Murrieta

Denise Ramos en redes sociales:

Facebook: Denise Ramos Murrieta terapeuta conferencista

Twitter: @deniseramosm

Instagram: @deniseramosm

 

Notas relacionadas:

Todas las columnas deDenise Ramos, dando click aquí.

Denise Ramos Murrieta