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Un extraño sentimiento

Y dijo Caín a su hermano Abel: salgamos al campo.

Y aconteció que estando ellos en el campo,

Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mato.

Libro del Génesis.

Francisco Javier GarridoNunca he podido entender ese aspecto en las personas, cuando al ver el triunfo de alguien más no se alegraban. dudaban de las capacidades del triunfador o anexaban a la historia motivos, que podrían hacer de tal triunfo algo cada vez menos meritorio. Frases como: “es amigo de tal, sus papás le dan todo, ese porque tiene dinero, pues nada más se dedican a eso”, etc. Pero cuando escuchan algo que pudiera desprestigiar a alguien lo compartían de forma inmediata.

Cuando adolescente, en el pasado había escuchado. Que una persona era un ladrón. Yo creía conocerlo y me costaba mucho trabajo poder creer lo que se decía de él. Y no tardó mucho tiempo, para qué otras personas se enteraran de lo mismo. Aún sin siquiera haber comprobado de donde venía esa información o si es información, era verdad.

Ocurría lo mismo pero más rápido aún; cuando se hablaba sobre la moral de algunas otras mujeres y se mencionaba que tal mujer estaba poniéndole los cuernos a su esposo con tal otra persona. Como si tachar de mala persona a otra persona nos hiciera mejores a nosotros, como si al señalar de amorales a otros hiciera procesos de purificación en nosotros y nos convirtiera en santos.

Por aquella época viví esta historia y aprendí suficiente...

Cuando un vecino cercano comenzó a hacer más grande su casa y ponerla más bonita; y además compro un vehículo nuevo, los rumores no se hicieron esperar. Hubo especulaciones de todo tipo. Algunos dijeron que era un sicario, otros que el hacía sus Business allá adentro, otros que se robaban tráilers de pintura, entre otras tantas cosas absurdas.

Supimos, aún sin preguntar: El nombre y el apodo; que trabajaba para  “COMEX”, que sus hermanos pronto se vendrían a vivir cerca, que comprarían otros terrenos; supimos que era de Guerrero y que antes había tenido otra familia. Se supieron y se dijeron tantas cosas; de una persona que yo jamás había visto. pero conocíamos la casa (por fuera) y veíamos los vehículos nuevos. jamás escuché a ninguna persona especular; que esa persona había logrado ésas riquezas materiales por haber estudiado, por haberse dedicado disciplinadamente a algún oficio o por haber conseguido algún logro importante.

4 o 5 años después ocurrió el parteaguas de esta historia y me dejó una gran enseñanza de vida. Desgraciadamente el futuro para esa familia no es un futuro que se desea a otras personas.

Hace cerca de 2 años estuve platicando con un amigo que siguió viviendo en aquellos lugares, sin tener referente de cómo llegamos a ese punto  empezamos hablar sobre aquella familia. Y le pregunté con entera curiosidad ¿Qué pasó con ellos?, ¿Si eran lo que decía de ellos?.

-Nooombre ¿cómo crees? Me dijo.

A ellos en serio les fue mal. El señor; ¿te acuerdas? el de la casa. él era químico y cuando se vino de Guerrero. Logró conseguir un empleo en COMEX y pudo crear una nueva fórmula para mayor adhesión de la pintura y le dieron un puesto importante y empezó a tener un poco más de dinero y de trabajo. Así que trajo a sus hermanos y con ellos a su familias.

Pero después de que tú te fuiste con tu familia, a su hija y su sobrina las levantaron. Y ellos pagaron 2 rescates pero nunca las regresaron. Las cosas se ensombrecieron por allí y la casa perdió color y el movimiento de los autos cesaron.

La esposa del señor era una güerita muy guapa. La vi como 2 veces más y ya parecía como fantasma, estaba muy flaca y transparente. como si fuera paciente del manicomio.

Después vendieron todo lo que tenían allí y se fueron. Cuando me contaba la historia había algo de pesadez y tristeza. ¿Y tú cómo sabes todo eso? Le pregunté y como que volvió en si, diciéndome - “todos allá supieron la historia, estuvo muy gacha”- yo lo miré fijamente, demostrándole que no creía en lo que me respondía. Al final solo dijo como con coraje: “pinche gente culera”

Francisco Javier Garrido

Francisco Javier Garrido Ruíz