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¿Cómo ayudar a tu esposo cuando tiene presiones de trabajo?

Parece que muchas personas han perdido u olvidado uno de los propósitos de un matrimonio, que es apoyarse mutuamente, una pareja no sólo sirve para sustento económico del hogar o para realizar labores hogareñas. Las parejas necesitan más apoyarse mutuamente y menos de exigir al otro.

SABIDURÍA QUE AYUDA: Una investigación de National Geographic encontró algunos grupos de las personas más longevas del mundo, entre esos grupos se encuentra una comunidad que vive en Cerdeña, Italia. ¿Por qué la longevidad en este lugar? El estilo de vida es parte de la respuesta. Los hombres están muy ocupados cuidando las ovejas y haciendo los trabajos rudos, entonces las mujeres ayudan a sus maridos llevando las finanzas de la casa y llevando la administración del hogar. En las culturas mediterráneas, las mujeres sardas tienen la fama de cargar con el estrés de algunas responsabilidades, eso implica menos estrés para los hombres. La reducción de las preocupaciones en esta comunidad se debe a que las parejas comparten los deberes y las presiones. Estos matrimonios reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares, esta es una de las muchas razones que explican la longevidad de esta comunidad.

¿Cómo ayudar a tu esposo cuando tiene presiones de trabajo?

¿Cómo ayudar a tu esposo cuando tiene presiones de trabajo?

Hay dos sencillas estrategias para ayudar a tu pareja a lidiar con la presión que tiene en el trabajo, la primera es escucharlo(la), y la segunda es compartir responsabilidades o preocupaciones del hogar.

Cuando se trabaja en equipo y se brinda el apoyo necesario a la pareja la presión o el estrés que resulta de la presión se reduce considerablemente. Si tu pareja tiene e mente un proyecto difícil o un sueño aliéntalo, hazle saber que tú crees en él y que tiene las habilidades y la capacidad para resolver los problemas o para alcanzar sus metas.

Algo muy importante es no criticarlo, es fácil criticar a alguien sin darse cuenta, presta atención a tus palabras y analiza lo que vas a decir. Permítete hacer críticas constructivas, pero con tacto.