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Por qué nos enfermamos

Dr. Edilberto Peña de LeónPor motivos personales y familiares, así como en la consulta cotidiana, esta semana que pasó me he enfrentado repetidamente a esta pregunta. Probablemente el caso más intenso de este momento lo tuve cuando una paciente de alrededor de cuarenta y medios y de muchos años en mi consulta, por lo tanto con mucha confianza en la relación, vino ahora a comentarme que le acababan de descubrir un cáncer de mama y que estaba muy nerviosa a punto de comenzar los ciclos de quimioterapia… “Oye Doc, si me cuido mucho, como bien, hago ejercicio, duermo lo que tengo que dormir… ¿Por qué me enfermé?”

Lo primero que hay que decir es que prácticamente en todas las áreas médicas el modelo simple de “Causa-Efecto” no aplica para entender el 100 % del diagnóstico, la evolución o el tratamiento. Probablemente la Infectología es la que mas se acerca a este modelo: me contagio de una bacteria y me da una enfermedad con nombre y apellido particular. Pero ni tanto, y les pongo una pregunta: ¿Por qué si dos personas similares se expusieron al mismo organismo patógeno al mismo tiempo, por qué una se enfermó y la otra no?... la respuesta más común es acerca de que las variables que intervienen en la susceptibilidad del individuo a la infección son diferentes de una persona a otra.

Para contestar a la pregunta de mi paciente, la respuesta que utilicé fue muy simple: “las células son organismos que tienen todo el tiempo procesos de recambio y de producción metabólica, a mayor edad y mayor tiempo de vida, se incrementa exponencialmente la posibilidad de que existan errores en los mecanismos genéticos celulares y, por lo tanto, que estos errores lleven a la proliferación desordenada celular, o en otras palabras, al cáncer”.

Finalmente, le comentaré de mi campo la neuropsiquiatría. En la esclerosis múltiple, la enfermedad de Parkinson, la Enfermedad de Alzheimer, la esquizofrenia, el trastorno bipolar y hasta en la depresión, conocemos algunos mecanismos productores de la enfermedad, pero de ninguna forma contamos ya con todas las respuestas, con el 100% del conocimiento de que nos lleva al desarrollo de estas enfermedades. Algunos pacientes cuando reciben el diagnóstico de estas condiciones, preguntan repetidamente sobre el origen de esta patología, y la respuesta tiene que ser siempre la misma. En este campo de la neuropsiquiatría, muchas veces no contamos con la exactitud completa de cómo se produjo la enfermedad, pero lo importante es que finalmente se desencadenó, ya está instalada, y lo que sí sabemos es como controlarla y que tratamiento tenemos que darle. De nuevo, se les viene la tentación del método científico estricto: “Doctor, pero si no conoces la causa al 100%, ¿Cómo me vas a dar tratamiento?” y respondo: “No necesito tener la causa para poderte dar el manejo más efectivo”.

Conclusión la medicina no es una ciencia exacta porque el ser humano no lo es tampoco.

Dr. Edilberto Peña de León

Edilberto Peña