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No se ustedes pero algo siento en mí cuando me dan un like, es muy parecido a como cuando como algo que me gusta o hago algo que me da placer inmediato, esto es porque los likes justo nos dan en el centro de placer, por lo que queremos más.  La verdad es que no hay nada de malo en ello, siempre y cuando tengamos claras dos circunstancias.

Fabio Valdés Farrugia

Lo primero es que, por más que lo intentemos, el placer que te da un like solo es momentáneo, entonces lo que suele hacer mucha gente es buscar muchas formas en las cuales les den, like, comenten o interactúen con ellas, todo porque se siente bien.

Aunque en realidad esa solo sería una explicación parcial, la realidad es que esta historia empezó mucho tiempo antes de que las redes sociales existieran. Y tiene que ver con ideas equivocadas que nos han servido para tener guías de comportamiento y que la sociedad no se rompa en mil pedazos.

Conforme fuimos creando familias, apellidos y sociedades, también empezamos a crear “reglas de comportamiento” estas mismas eran una guía para mantener la sociedad lo mejor posible, y aunque han funcionado parcialmente han traído problemas emocionales que no se han podido solucionar, principalmente porque no sabíamos que los teníamos.

En este afan de crear una sociedad donde todo funcionara, lo que era “normal” se fue tranformando en lo “bueno” y en lo “aceptado” y es por eso que muchas familias hasta el dia de hoy siguen estas reglas de comportamiento, porque se asocian a valores. ¿Tiene algún fundamento esto? Claramente ninguno, pero a la sociedad poco le importo y hasta la fecha existen estas falsas nociones, seguro lo has escuchado de alguien. Ideas como “pobre viene de una familia rota” o “No es una niña bien” vienen de estas ideas.

Esto ha llevado a una sociedad donde la gente no puede aceptar sus gustos, sus necesidades y lo que realmente siente, enmascarando y convirtiéndose en algo que no es.

No me refiero solo a personas “fuera de la norma” como una persona trans o alguien con gustos variados en cuanto a género. (Osea personas que se cambiaron de mujer a hombre o personas que les gustan algo diferente a lo considerado “normal”), en realidad hablamos de todos, porque la norma y lo que debe ser no encaja realmente con nadie, y por más que nos esforcemos siempre habrá diferencias a esta idea de lo que tendría que ser correcto.

Hoy muchas de estas ideas ya son arcaicas, afortunadamente, sin embargo la raíz que las creo sigue vigente. Es por esto que muchas veces buscamos ser aceptados, un like, en vez de crear conexiones significativas.

No tiene nada de malo buscar aceptación, pero si se confunde eso con una necesidad de pertenecer, ahí es donde no estamos muy bien, ya que eso crea una presión social que se siente en el ambiente y que nos lleva a comportarnos de una forma que sea “políticamente correcta”.

Cuando buscamos conexión y sensación de pertenencia, lo que realmente queremos es que nos amen como somos. ¿Es esto fácil? No. Brene Brown, una investigadora de la conexión humana, explica que para sentirte conectado con alguien necesitas vulnerarte, y define ser vulnerable como hablar de cosas que siente que si el otro sabe te va a rechazar.

Es un riesgo, pero cuando lo hacemos logramos una conexión profunda y entonces podemos llenar el vacío que ningún like nos va a dar.

Piensa en la gente que realmente amas o tus mejores amigos, saben tus secretos, saben lo que te da vergüenza. Y eso los hace personas cercanas y hermosas, que te hacen ver que eres una persona digna de ser amada, tal cual eres.

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