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¿Parto en agua? Esto es lo que debes saber

parto_en_aguaDar a luz es un momento único en la vida. No importa si lo experimentas dos o más veces, cada uno es especial e irrepetible. De alguna manera, el nacimiento implica que madre e hijo trabajen en equipo y fortalezcan el vínculo en el que han trabajado los últimos meses.

Sin embargo, por muy mágico que sea, el parto no deja de ser doloroso y traumático, tanto para la madre como para el bebé. Por ello es que siempre se buscan alternativas que faciliten el proceso.

Una de estas opciones es el parto en agua, una forma natural de traer niños al mundo que comenzó a usarse durante los años ’70. Quienes han recurrido a ella, aseguran que el agua caliente permite que se relajen los músculos y disminuye el dolor de las contracciones, por lo que es menos traumático que dar a luz en hospital.

Para que comprendas mejor en qué consiste el parto en agua, aquí te decimos cuáles son las fases por las que se tiene que pasar:

  • Dilatación. Al comenzar las contracciones, la madre debe sumergirse en una tina con agua. La temperatura de ésta debe ser de 37° Centígrados para facilitar la dilatación, además de hacer que el suelo de la pelvis y el canal de parto sean más blandos y elásticos. Esto hace que la futura madre tenga menor necesidad de presionar los músculos abdominales y reduce el riesgo de desgarro perineal.
  • Llegada del bebé. Cuando el bebé asoma la cabeza, la partera o el médico deben ayudarlo a salir. Dado que el pequeño aún no respira por los pulmones, no hay riesgo de que se ahogue. Además, recibe oxígeno del cordón umbilical. Una vez que todo el cuerpo está fuera, deberá sacarse su cabeza del agua para que respire por primera vez. Es importante aspirar las mucosidades de su boca, para asegurarse que respira adecuadamente.
  • Cabe señalar que la placenta también debe realizarse sumergida bajo el agua.

Ventajas

  1. El parto dura menos
  2. No se requieren analgésicos
  3. Ventajas y beneficios del parto en el agua
  4. Es menos traumático para el bebé, pues pasa de un ambiente de 37.5° Centígrados a uno de 37°.
  5. El riesgo de infección es menor ya que el agua elimina las bacterias de la vagina.
  6. La madre se recupera más rápido del estrés posparto.

Lamentablemente, no todas las mujeres son candidatas para dar a luz en agua, ya que representa un riesgo para quienes tienes diabetes, infecciones o alguna enfermedad cardíaca.

De igual manera, el parto en agua no es una opción para quienes han tenido un embarazo múltiple o de alto riesgo, así como cuando el feto viene en una posición inadecuada o nace antes de tiempo.

Antes de decidir la forma en que tu bebé llegara al mundo, consulta con tu obstetra cuál es la mejor opción.