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¿LAS EMOCIONES SE SIENTEN?

 

Que pasa cuando nos sentimos mal, vamos al médico y resulta que nos dicen que no tenemos una enfermedad en específico y que seguramente lo que tenemos es producto del estrés y que solamente…TENEMOS QUE TRANQUILIZARNOS…nos dan ganas de matar al doctor.

 

Entonces, ¿Si me siento tan mal como para solicitar ayuda por que me dicen que no tengo nada? Además me dicen que si me tranquilizo me curaré, ¿Qué me digan como le hago?

 

Los mejores ejemplos de este tipo de molestias son: el síndrome de intestino irritable (colitis nerviosa), la cefalea tensional (dolor de cabeza), la hipertensión arterial reactiva, la lumbalgia (dolor de espalda baja) y últimamente la fibromialgia (de la cual puedes conocer más, en la nota que ya hicimos para ideas que ayudan).

 

Dentro de mi cerebro existe una estructura que es el sistema límbico que es el sitio donde se reúnen las neuronas que generan y sienten mis emociones con las que se encargan de dar respuestas y que se comunican con el resto de mi cuerpo a través de hormonas y terminaciones nerviosas que controlan mis vísceras y mis reacciones inconscientes.

 

Es por esto que cuando no podemos enfrentar las situaciones estresantes de forma adecuada por medio de mis mecanismos de defensa, nuestro cerebro toma una decisión de “economía” y canaliza el manejo de esta ansiedad hacia ciertos órganos, donde cada quien tenemos nuestro favorito.

 

Es por eso que entonces presentamos síntomas físicos que se asocian a mis emociones y que cuando me hace exámenes el médico no encuentra una causa física directa en el órgano afectado de tener una enfermedad. Si estos síntomas son tan importantes que afectan mi capacidad de realizar mis actividades cotidianas y me hace sentir enfermo es cuando se me puede diagnósticas un trastorno de somatización que se resuelve de manera efectiva con psicoterapia y en ocasiones con ciertos medicamentos.

 

Edilberto Peña