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¿Tenía razón tu abuelita? ¿Tu pareja es igual a tu papá?

pareja_papaPor mucho que ames a tu papá, dudamos que te guste pensar que tu pareja es idéntica a él. Desde luego, el parecido no es en el aspecto físico, sino en actitudes, expresiones y forma de ser, en general. Sin embargo, debes admitir que hay cierta semejanza, ¿no?

Debes saber que, desde el punto de vista psicológico, las mujeres suelen sentir cierta atracción hacia sus padres, o la persona a la que identifican como figura paterna. Pero no tienes por qué escandalizarte. No se trata de una atracción sexual o de tipo erótico, sino que la relación que llevas con tu papá influye directamente en la forma en que interactúas con el sexo opuesto.

De acuerdo el psicólogo español Esteban Cañamares, tu padre no sólo es el primer hombre en tu vida, sino que también es el componente masculino de la relación que te servirá de referencia la de tus padres.

La forma en la que tu papá trató a tu mamá, durante tu infancia, te enseñó lo que debías esperar, o no tolerar, de tus parejas futuras. Además, la estabilidad de su relación también influyó en tu autoestima, en la forma en la que interactúas con los demás y la elección de amigos y parejas.

Si lo analizas detenidamente, tus padres te enseñaron cómo expresar y recibir amor, la forma de procesar tus sentimientos y hasta cómo discutir y enfrentar los problemas. Si ellos se llevaban bien y tenían una dinámica sana, es lógico que buscaras lo mismo para ti.

Lamentablemente, no todas las mujeres tienen la suerte de llevar una buena relación con sus papás. Si crecieron en un ambiente hostil y en el que no había lugar para las muestras de cariño, tienden a desarrollar una baja autoestima y tener problemas para relacionarse con otras personas.

Si éste es tu caso, tuviste dos opciones a la hora de elegir pareja: buscar a una persona completamente diferente a tu papá o alguien que sea idéntico. En este último caso no quiere decir que estés loca, sino que aprendiste a ver su comportamiento negativo como algo normal.

¡Ja! Pero no creas que lo mejor sería acabar con una persona opuesta a tu padre, pues puedes caer en extremos igualmente negativos. Por ejemplo, haber tenido un padre ausente puede llevarte a tener un novio excesivamente posesivo y controlador; o si tu padre era impositivo puedes elegir un novio demasiado complaciente y carente de iniciativa.

En realidad, lo mejor que puedes hacer es aceptar que tu papá es un referente masculino, pero no debes idealizarlo ni detestarlo. Si logras encontrar ese punto medio, seguramente encontrarás una pareja con las características que admiras de tu padre, pero con una personalidad diferente.